Educar a los hijos no resulta fácil a ninguna edad, más bien resulta todo un reto. Uno de los momentos más difíciles es cuando comienzan salir pues nos asaltan mil dudas:
  • ¿Tomará drogas?.
  • ¿Beberá alcohol?.
  • ¿Se meterá en líos?
¿Te ha pasado verlo llegar en mal estado a casa y no saber qué decirle?. Si te preocupa el tema este artículo es para ti.

Introducción.

Educar a los hijos en la adolescencia no tiene por qué ser difícil. Ciertamente es una época en la que quieren probarlo todo, pero puedes aprender a guiarle.

Nuestros jóvenes no suelen concebir la diversión sin beber pero los adultos tampoco. Piensa en las veces que tomamos una copa para celebrar un momento especial.

No quiere decir que no puedan beber, sólo tienen que aprender a frenar a tiempo, a poner límites.

 

educar a los hijos

Aspectos a tener cuenta al educar a los hijos adolescentes:

Aunque sea mayor necesita la misma cantidad de amor y atención que cuando era pequeño. Incluso un poco más.

Recuerda lo esencial:

El adolescente puede sentirse un poco perdido. No es fácil crecer.

Cuando tu hijo era pequeño estabas a su lado todo el tiempo, le ayudabas con los deberes,  buscabas un ratito para que te contara qué tal le había ido el día. Le decías a menudo cuánto lo querías. Te encantaba abrazarlo….

Ahora que es mayor, puedes pensar que no te necesita tanto. Seguro que lo dejas más a su aire. Quizá te diga que eres pegajoso/a si intentas besarle……Sin embargo:

  • Sigue necesitando que le hables con cariño.
  • Te necesita a su lado para contarte sus frustraciones.
  • Para que lo mires cuando no sabe qué ponerse.
  • Necesita que lo escuches cuando ha discutido con su mejor amigo o amiga y lo vive como un drama.
  • Y que hables con él o ella de todos los temas que le presenta la vida.

El alcohol en la vida de nuestros jóvenes:

Actualmente los chicos empiezan a tomar alcohol a edades muy tempranas y no conciben la diversión sin alcohol.

Los fines de semana el botellón se ha convertido en una costumbre y cualquier momento puede convertirse en una excusa para beber más.

La droga más consumida en España es el alcohol, (78%). Se estima que 1.600.000 jóvenes de entre 15 a 24 años tienen un consumo de riesgo alto.

Las últimas encuestas al respecto nos dicen que los chicos empiezan a tomar alcohol antes de los 14 años.

Aquí tienes el enlace por si deseas leerlo. Se trata de un informe realizado por el observatorio español de la droga y las toxicomanías realizado en 2015.

Como actuar si tu hijo tiene problemas con el alcohol:

Educar a los hijos

Si la relación con tu hijo se ha deteriorado, debes restablecerla. Te necesita a su lado y más si ha empezado a beber o a consumir drogas.

  • Debes conocer a sus amigos, sus intereses y preferencias y compartir los momentos de ocio juntos.
  • Busca momentos especiales para hacer cosas con él o ella, por ejemplo, pedir su ayuda para:
    • Hacer una lista de regalos en un cumpleaños.
    • Un menú diferente cuando tengas invitados
    • Ayudarte a tomar alguna decisión.

   Así podrás darte cuenta de si tiene problemas con el alcohol o con alguna otra sustancia.

Habla del tema con tu hijo.

  • En ocasiones en la adolescencia parece estropearse la relación con nuestro hijo.
  • Aunque vuestra relación no sea la mejor, sigues siendo una persona muy importante en su vida.
  •  No dejes un tema tan importante en manos del colegio.
  •  Aunque tenga charlas sobre los riesgos del alcohol, es importante tratar este tema en la familia.

Encontrar el mejor momento.

  •  No esperes a hacerlo cuando lo veas bajo los efectos del alcohol.
  •  Aprovecha alguna noticia, que tu hijo te haga preguntas o cualquier situación que lo propicie.
  •  Habla del tema con naturalidad, procurando que se genere un diálogo.
  •  No hables sólo tú. Debes escucharlo, respetando sus opiniones aunque no te gusten.
  •  Lo ideal sería que hablaras de este tema antes que empiece a beber.

Cómo abordar la situación.

Dale información objetiva sobre los efectos del alcohol en el cuerpo y en sus capacidades a corto y largo plazo, de esta manera le estás proporcionando las herramientas que necesita para evitar engancharse al alcohol.

A qué edad le puedes permitir beber.

  •  Debes saber que ninguna cantidad de alcohol es segura para el adolescente.
  •  Consumir alcohol afecta, en mayor o menor medida, a su organismo que no ha terminado de desarrollarse.
  •  Por eso es ilegal su consumo.
  •  Algunas familias permiten que sus hijos tomen un poco de alcohol en ocasiones especiales, como la Navidad.
  •  La decisión es sólo tuya. Pero no olvides que si es menor, le puede perjudicar.
  •  Si decides que beba en esas ocasiones, asegúrate de que comprende que es una excepción.
  •  Debe quedarle muy claro que no puede comprar alcohol ni consumirlo si es menor de 18 años.

Cómo averiguar si tiene problemas con el alcohol

Lo normal es que los adolescentes beban los fines de semana, viernes y sábado.

Los siguientes signos te lo pueden indicar:

  1. Su aliento y ropa huelen a alcohol o a tabaco.
  2. Las pupilas están contraídas y los ojos enrojecidos, así como su cara.
  3. Puede mostrarse más irritable de lo habitual, enfadarse con más facilidad, estar más aplanado.
  4. Empieza a aislarse, llega tarde a casa, habla más de lo normal.
  5. Pierde el interés por sus amigos de siempre y por sus aficiones.
  6. Falta a clase
  7. Descuida su aspecto, presenta mala higiene corporal.

Lo que puedes hacer si tiene ese problema

En ese caso lo importante es tratar la causa, no sólo los síntomas. Es importante que averigües:

  1. ¿Es una válvula de escape?
  2. ¿No puede ceder a la presión de sus amigos?
  3. ¿Es muy inseguro y el alcohol le ayuda a desinhibirse?

Las causas no tienen por qué estar relacionadas con el alcohol.

Si crees que ha perdido el control de la situación, que los problemas persisten a pesar de tu apoyo busca la ayuda de un especialista.

Educar a los hijos en el consumo responsable cuando en la familia ha habido casos de abuso

  1. Habla abiertamente de este problema.
  2. Explícale la diferencia entre un consumo moderado y un consumo abusivo en los adultos.
  3. Recuerda que tú eres un modelo de comportamiento para tu hijo.
  4. Demuéstrale que se puede beber de forma responsable y con moderación cuando la ocasión lo requiere.
  5. Debes ser coherente entre lo que le dices sobre el alcohol y el consumo que haces.

Qué hacer cuando llega bebido a casa

  1. No lo dejes pasar pensando que son cosas de la edad.
  2. De nada sirve hablarle o gritarle cuando llega en esas condiciones. No procesa lo que le dices.
  3. Muéstrale tu enfado y mándalo a la cama. Puedes decirle algo como:
    1. «Estás borracho. No me gusta nada. mañana hablamos.
  4. Al día siguiente no empieces con una bronca.
    1. Pregúntale cómo se encuentra y dile que estás preocupado.
  5. Intenta que te diga si ha sido algo puntual o lo ha hecho en más ocasiones. En qué situación se ha producido…
  6. No pierdas la calma ni le critiques. Muestra tu preocupación y déjale ver que siempre estarás a su lado.

Cómo educar a los hijos y actuar cuando se saltan las normas.

Cuando tu hijo se salta las normas y te reta cuando te enfadas:

  1. Habla con su tutor para averiguar si en el colegio o en el instituto también tiene ese comportamiento.
  2. Si en el centro escolar hay un orientador, pídele ayuda.
  3. Es importante descartar la presencia del TDAH. Este trastorno se puede presentar con otros problema:
    1. Agresividad.
    2. Poco control de los impulsivos.
    3. El trastorno Negativista Desafiante.
    4. Trastornos emocionales…
  4. Debes poner remedio cuanto antes.

¿Qué puedes hacer?.

  1. Elige bien las normas de casa. Deben ser pocas, pero inamovibles.
  2. Las tres reglas infranqueables deben ser:
    1. Respetar los horarios pactados y establecidos.
    2. No faltar al colegio.
    3. No consumir drogas.

Quizá quieras decirme que hay otras que también son importantes. Es verdad. Cosas como:

  1. Vestir de otra forma.
  2. Ponerse determinada ropa.
  3. No dejar sus cosas tiradas.

Son cosas importantes, pero no van a marcar su futuro.

Si le echas la bronca por cosas así, se acostumbrará a tus gritos y pasará de ti.

  1. Explícale qué castigo tendrá si se salta las normas inamovibles. Por ejemplo:
    1. Quitarle el móvil o la play.
    2. El dinero que le das para sus gastos.
    3. No salir durante un tiempo, (pero si pones un castigo,no debes levantarlo)….
  2. Tiene que quedarle muy claro la duración de estos castigos, (que no pueden ser eternos).
  3.  Prémiale si cumple las normas:
    1. Por ejemplo, decirle lo orgulloso que te sientes de él.
    2. Darle un dinero extra para algo que le hace mucha ilusión, diciéndole que es una persona estupenda.
  4. No te compadezcas de él o ella cuando tenga que cumplir un castigo: lo normal es que se haga la víctima.
  5. Si levantas los castigos pierdes tu credibilidad.
  6. Controla tus emociones. Recuerda que eres el modelo de tu hijo, el espejo donde se mira.
    1. Si pierdes los papeles no esperes que él se controle.
    2. Debes hablarle en un tono firme pero tranquilo.
  7. No quieras ganar todas las batallas.
  8. Déjale espacio y trátalo con cariño y afecto aunque estés mostrándole tu enfado.
  9. No le faltes nunca al respeto.

En la adolescencia a menudo pueden presentarse situaciones complicadas.

Pero ten presente:

  • Que tú también has sido adolescente. Aunque fueran otras batallas, has tenido que ganarlas
  • Su conducta puede esconder inseguridad, miedos, búsqueda de su identidad…. te necesita a su lado.

Míralo con objetividad.

Descubre a la persona que hay detrás de su conducta.

Deseo terminar con un vídeo muy interesante.

Habla de la agresividad que vivimos actualmente en nuestra sociedad y de su influencia en el niño en general.

Lo he encontrado en el canal de Aula Actual.

Autora: Inés Hijosa Lorenzo 

Inés Hijosa

Licenciada en Ciencias de la Educación, (pedagogía)

Máster en Psicopatología del Lenguaje.

Máster en Educación Superior

Colegiada nº: 47699

correo:mihijosa@gmail.com

telf: 607265044

Fuentes consultadas:

lascarasdeldelacohol.com

Entrevista a Francisco Saborido,(FAD)

Trastorno de conducta va más allá de portarse mal. Impacta fuertemente en la familia y en las relaciones  del niño, sin embargo posees un arma muy poderosa para ayudarle a mejorar?
¿Te gustaría saber cuál es?

 

Cuando hablamos de un trastorno de conducta nos referimos a comportamientos que van más allá de simples desobediencias, rabietas o de saltarse las normas de vez en cuando.

El trastorno de conducta se refiere a comportamientos persistentes, perturbadores, difíciles de manejar para los padres y los educadores.

trastorno de conducta

 

Se trata de conductas que tienen un gran impacto en la familia, que suelen crispar a los padres. Suelen aparecer a partir de los 7 años en los niños y de los 13 en las niñas.

El trastorno de conducta puede ir asociado:

Cuando esto sucede hablamos de comorbilidad.

 

Hoy te hablaré de lo que puedes hacer para mejorar el mal comportamiento del niño.

 

Puedes utilizar esta estrategia con cualquier niño que desees se porte mejor y con el que tenga un trastorno de conducta.

Está basada en el programa de modificación de conducta del Doctor Barkley. Al final encontrarás la reseña.

En la 1ª parte de esta entrada te exponía las cosas que debes tener en cuenta si deseas mejorar la conducta del niño.  Aquí tienes el enlace pues debes tenerlas presentes.

El niño impulsivo con problemas de conducta

Causas del trastorno de conducta.

El trastorno de conducta puede estar asociado al TDAH.

Cuando esto sucede, el DSM5, (manual que nos sirve de referencia para identificar diferentes trastornos) distingue entre:

El trastorno Negativista Desafiante, (TND):

Caracterizado por:

  • Encolerizarse frecuentemente.
  • Pataletas.
  • Rechazar las órdenes de los adultos negándose a cumplir las peticiones que se le hacen.
  • Molestar a la gente de su entorno.
  • Molestarse fácilmente, echando la culpa a los demás de las cosas que hacen mal.
  • No olvidar las afrentas.

En España se estima que entre el 9,7% y el 16% de los escolares presentan este trastorno.

Trastorno de Conducta Disocial, (TC):

  • Protestones,  mostrando en ocasiones una actitud chulesca.
  • Suelen amenazar a los demás.
  • Meterse en peleas y en ocasiones son crueles con los animales.
  • Cuando llegan a la adolescencia, tienden a saltarse las clases, escaparse de casa y dormir en casa de los amigos sin permiso.

Entre un 40% /50% de los chicos con TDAH padecen un trastorno disocial.

Otras causas del trastorno de conducta:

  • Problemas emocionales.
  • Padres que utilizan refuerzos negativos continuos.
  • Padres impulsivos que no controlan sus emociones.
  • Factores genéticos. Se trata de un trastorno muy heredable.
  • Supervisión inadecuada de los niños.
  • Abuso de sustancias por parte de los padres.
  • Bajo CI del niño.
  • Temperamento del niño.

Cuándo debes preocuparte. Breve cuestionario

El DSM5 nos dice que estas conductas tienen que ser persistentes, darse al menos durante un período de 6 meses.

Si no es así, puede tratarse de algo puntual. Debes encontrar la causa pero puedes descartar que se deba a un  trastorno de conducta.

El doctor Barkley nos presenta un sencillo cuestionario que te ayudará a sopesar si la conducta del niño debe preocuparte o puedes considerarlo como algo pasajero:

Para cada pregunta tienes las siguientes alternativas de respuesta:

  • Nunca o rara vez
  • Algunas veces
  • A menudo
  • Frecuentemente

Las preguntas son las siguientes:

  1. Pierde el control.
  2. Discute con los adultos.
  3. Desafía por sistema o se niega a hacer lo que le piden los adultos.
  4. Molesta deliberadamente a los demás.
  5. Culpa a los demás de sus errores o su mal comportamiento.
  6. Es muy suspectible.
  7. Se muestra enfadado y resentido.
  8. Es rencoroso o vengativo.

Barkley, (2014). pag. 21

Si has respondido «a menudo» o «muy a menudo» al menos a cuatro preguntas, es posible que tu hijo tenga un trastorno de conducta.

Si es muy leve, el programa que te voy a presentar puede corregirlo totalmente, si eres constante.

Si se trata de una conducta muy acusada, que se lleva produciendo mucho tiempo y aplicas las estrategias con constancia, el comportamiento del niño mejorará mucho, aunque no desaparezca del todo.

Sin embargo, si tu hijo presenta un trastorno de conducta que se te escapa de las manos, debes acudir a un profesional. Es necesario averiguar la causa para ayudar al niño.

Si quieres que el niño mejore debes hacer una reflexión:

 

Si deseas que el comportamiento de tu hijo mejore, haz una reflexión previa sobre tu forma de ser, no sólo con él, si no en general.

  1. ¿Te resulta difícil controlar tus emociones?. Si es así quizá te suponga un reto ayudar a tu hijo a controlar las suyas.
  2. Es interesante también que reflexiones sobre tu carácter. Recuerda que eres el modelo de tu hijo:
    1. ¿Te exaltas con facilidad perdiendo los papeles?
    2. ¿Tienes paciencia con los demás y con él?.
    3. ¿Eres mandón?…

 

Te propongo realizar dos sencillos test. El primero para saber si eres impulsivo. El segundo para conocer tu carácter

Tendrás una primera aproximación sobre tu forma de ser que te ayudará.

Aquí tienes el enlace del primero:  ¿Eres muy impulsivo?

El segundo: ¿Cómo es tu carácter?

 

Recuerda: Que tu hijo aprenda a portarse mejor no depende sólo de él. También depende de ti.

Si crees que no te resultará fácil cambiar tu forma de actuar, consulta con un profesional. Te ayudará

Cómo mejorar la conducta del niño:

El programa de Barkley, (2014), consta de 8 pasos.

En esta entrada te detallaré el primero y te explicaré cómo ponerlo en práctica. Lee con atención pues debes hacerlo bien para que funciones

Sigue las indicaciones fielmente:

  1. Comienza en el orden que te presento.
  2. No te saltes ningún paso, no los mezcles ni apliques varios a la vez.
  3. Para que el trastorno de conducta mejore, es imprescindible que seas constante.
  4. Antes de decidir aplicarlo, lee hasta el final. Si crees que no podrás, no lo inicies. Si comienzas y abandonas por cansancio, lo más probable es que el mal comportamiento se agrave.
  5. No apliques el siguiente paso hasta que veas que el niño ha afianzado el que has puesto en marcha.
  6. Cada uno de los pasos te ocupará al menos una semana. Es lo que tarda el cerebro en aprender una nueva conducta.

El programa se basa en el supuesto siguiente:

 

  • El niño con un trastorno de conducta altera la armonía familiar.
  • Por lo que recibe feddback negativo constante, tanto en casa como en el colegio.
  • Sus padres pierden a menudo la paciencia con él, recurriendo a los castigos o gritando para desahogarse.
  • Llega un momento en que la relación padres- hijo es complicada. Se enfría.
  • El niño cada vez se porta peor pues se ha dado cuenta de que su comportamiento le permite salirse con la suya.

 

Tu forma de actuar con él no te funciona pues ya ves que así el niño no se porta mejor. Al contrario.

El objetivo del programa:

  • Recuperar la buena relación con el niño dando atención a su buen comportamiento.
  • Volver a tener el control sobre la conducta del niño con tu atención.

 

Recuerda: la atención que el niño recibe de ti, es tu arma más poderosa. 

El mayor deseo de los niños es tener la atención de sus padres. Cuando no consigue tu atención positiva, se conforma con la negativa: también es atención.

Al principio puede resultar difícil:

  • Debes cambiar tu forma de actuar pues el niño se ha acostumbrado a portarse mal y a desafiarte.

Si tienes en cuenta los pasos y eres constante, tendrás buenos resultados.

Cómo ponerlo en marcha:

Paso 1: Préstale atención.

Todos los hijos necesitan sentir la aprobación de sus padres, su mirada de cariño, su aceptación. El niño con un trastorno de conducta también.

Sin embargo su mal comportamiento provoca regañinas continuas, malas palabras, incluso ironías….

Llega un momento en que se acostumbra a esta situación y no espera volver a contar con la aprobación de sus padres.

Si este es tu caso debes saber:

  • Puede producirse un importante distanciamiento entre los dos difícil de arreglar.
  • Has perdido una de las armas más poderosas para cambiar la conducta de tu hijo: tu atención positiva.

Por muy grave que sea su comportamiento, hay momentos en los que está tranquilo. Encuéntralos.

Cómo hacerlo:

Dedícale un tiempo especial sólo para él.

Conseguirás:

  • Darte cuenta de la influencia que tu forma de actuar tiene en el niño.
  • Te ayudará a reconocer su buen comportamiento y a ignorar el malo.
  • Disfrutarás de nuevo de los momentos que pasáis juntos.
  • Se curarán las heridas producidas por los conflictos continuos.
  • Si el trastorno de conducta no es grave, su comportamiento mejorará.

Secuencia:

  1. Dedícale al menos unos 15 ó 20 minutos al día. Un tiempo dedicado sólo a jugar,  (con adolescentes también funciona).
  2. Elige un momento en que el niño esté jugando en algo que sabes le gusta.
  3. Siéntate cerca de él y observa lo que hace.
  4. Toma nota:
    1. ¿Qué está haciendo?. ¿Cuánto tiempo le dedica?.
    2. ¿Se trata de una actividad espontánea o de algo que dejó anteriormente?.
    3. ¿El juego tiene un objetivo o es tan solo para divertirse?.
    4. ¿Está concentrado en el juego?.
    5. ¿Improvisa o reflexiona sobre su actuación?.
    6. Resiste la tentación de preguntarle. Conseguirás su rechazo. Sólo observa.

 

  1. Aunque el niño cometa errores, ni un reproche debe salir de tu boca porque se pondrá a la defensiva.
  2. Empieza a hacer comentarios simples y positivos, actuando con naturalidad:
    1. Lo bien que lo está haciendo.
    2. Que te sientes orgulloso de ver lo bueno que es en esa actividad o de lo mucho que se concentra en ella.
  3. Cuando lo haga bien, haz comentarios positivos. Aunque no te guste el juego. Si está jugando a la play, puedes decirle algo como:
    1. «¡Qué bueno!, me has impresionado.
    2. ¡Es fantástico lo bien que se te dan este tipo de juegos!.  (aunque te parezcan juegos absurdos, pon atención pues el niño está utilizando muchos recursos que tal vez no sabías tenía desarrollados)

 

  1. Después de 15 ó 20 minutos, dile lo mucho que has disfrutado de estar a su lado. Que te gustaría dedicarle «un tiempo especial» cada día.
  2. Al principio dedica al menos cinco días en semana para tener este «tiempo especial» con él. A medida que vuestra relación mejora, puedes reducirlo a tres o cuatro días por semana.
  3. Ten un cuadernillo a mano durante la primera semana para ir anotando lo que sucede en ese tiempo de dedicación:
    1. ¿Qué hicisteis?.
    2. ¿Cuál fue la reacción del niño?.
    3. Anota cualquier cambio que se produzca en vuestra relación a lo largo del día.

¿Cómo encontrar el mejor momento?.

  • Debe ser un momento en el que estés tranquilo y puedas dedicarle ese tiempo.
  • Intenta que no estén sus hermanos. Tu atención debe ser sólo para él.
  • Si esto es difícil, pide ayuda, si eres su padre, a su madre y viceversa.
  • Quizá puedas pedir ayuda a un amigo o amiga.

Así te asegurarás de tener tiempo para él.

Merece la pena cualquier esfuerzo. Es mucho lo que puedes conseguir.

Cosas que pueden ocurrir.

  • El niño con un trastorno de conducta está acostumbrado al feedback negativo. Se ha dado cuenta de que a menudo cedes a lo que pretende, por cansancio.
  • Por eso cada vez se porta peor, porque consigue lo quiere.
  • Lo más probable es que te hayas acostumbrado a criticarle y a perder la paciencia con él. No te extrañes de que no acepte tu presencia o que se ponga a la defensiva.
  • Incluso puede portarse muy mal cuando pongas en práctica el primer paso.

¡No desfallezcas ahora!.¡ Continúa sin venirte abajo!. Si lo haces:

  • Sin criticarle.
  • Sin tomar el mando del juego.
  • Alabando su forma de actuar, aunque cometa errores.

Conseguirás que vuelva a apreciar la atención que le das. ¡Volverás a tener el control!

Qué puedes hacer si cuando quieres acercarte a él, no te acepta.

  • Dedícale sólo un minuto o dos de tu atención especial.
  • Acércate a él y sólo observa lo que hace con toda tu atención puesta en él.
  • Si te provoca, mira hacia otro lado sin decir nada durante un rato. Se trata de que no tenga tu atención. Se dará cuenta.
  • Verás cómo poco a poco irá apreciando el tiempo que le dedicas y dejará de provocarte.
  • Si su comportamiento es muy malo, dile que el tiempo de atención especial se ha acabado y sal de la estancia.

No te voy a engañar. No será fácil. Pero merece la pena que no te rindas porque conseguirás lo que te propones.

Ejemplos de comentarios que puedes hacer a la actividad del niño.

Quizá te resulte difícil encontrar los comentarios adecuados cuando te acerques al niño, teniendo en cuenta que no debes preguntar.

Las siguientes ideas te ayudarán a transformar las preguntas en frases:

Pregunta: ¿Qué estás haciendo?.

Lo que puedes decir: «No entiendo qué está pasando aquí, pero parece interesante».

En lugar de: ¿por qué lo haces de esta manera?.

Cámbialo por: ¡Caramba!. Qué forma más inteligente de hacer esto.

Si quieres decir: ¿Cómo se supone que funciona esto?

La alternativa puede ser: ¿Sabes?. Tengo verdadera curiosidad de ver cómo funciona esto cuando esté acabado.

Barkley, (2014). pag. 123

Qué hacer si dedicarle un tiempo especial provoca los celos de un hermano.

La solución es tener eses tiempo especial con cada uno. No caigas en la tentación de hacer esto con los dos juntos. Sólo aumentará la rivalidad entre ellos.

Hoy terminamos aquí. Si te animas a ponerlo en práctica, vuelve a leer todo con atención y anota las ideas.

Si tienes dudas o alguna cosa te sale mal, puedes consultarme. Te orientaré con gusto

En la próxima entrada te presentaré el siguiente paso. Ten paciencia, también te hablaré de cómo poner castigos que funcionan. Pero antes recupera el poder de tu atención positiva

Fuentes Consultadas:

Barkley R. A, (2014). Hijos Desafiantes y Rebeldes. Consejos para recuperar el afecto y lograr una mejor relación con su hijo. Barcelona: Paidós

Autora: Inés Hijosa Lorenzo 

Inés Hijosa

Pedagoga especializada en Dificultades de Aprendizaje.

Licenciada en Ciencias de la Educación.

Máster en Psicopatología del Lenguaje.

Máster en Educación Superior

Colegiada nº: 47699

correo:mihijosa@gmail.com

telf: 607265044