Problemas Escolares por Inés Hijosa, profesora y pedagoga especializada en dificultades de aprendizaje infantil.

 

En este artículo vas a encontrar unas técnicas de estudio que se adaptan a las características de cada niño, de modo que le ayudarán a aprender bien. Te resultará muy fácil aplicarlas en casa.

Están pensadas para niños de  1º a 3º de Primaria y tienen en cuenta:

  • El rendimiento actual del niño.
  • Su nivel de lecto escritura.

Si tiene un nivel lecto escritor inferior al que le corresponde, trabajaremos simultáneamente:

  • El entrenamiento lector.
  • Las técnicas de estudio.

Pasos a seguir:

1º. Comprobar su nivel lector.

2º. Descubrir sus puntos fuertes:

Nos apoyaremos en estos puntos para desarrollar las actividades.

 

técnicas de estudio para casa

Evaluación del nivel lector:

Puedes analizarlo rápidamente de la siguiente forma:

1º. Dile que lea un pequeño texto. Puedes utilizar alguno de los que aparecen en su libro de lenguaje.

Observa:

  • Si lee las palabras de golpe o las parte. Por ejemplo: «Ju  an     e  ra     un     ni  ño….»
  • Su fluidez lectora: ¿Lee excesivamente despacio?: «Juan     era    un    niño…»
  • ¿Repite palabras que ya ha leído?. Por ejemplo: Juan era un ni niño….»
  • También si se inventa lo que pone o cambia unas letras por otras. Por ejemplo, lee «miero» por «miedo
  • ¿Tropieza en alguna letra?, (si algún sonido le cuesta más que otro). «c ca casa»

Al terminar hazle preguntas sobre lo que ha leído:

  • Unas cuantas para comprobar que recuerda lo leído.
  • Otras  que le obliguen a reflexionar, a deducir, a imaginar un final diferente que tenga sentido.

Resultados:

Si su nivel lector es adecuado debe ser capaz de recordar la información y de reflexionar sobre las preguntas.

Analiza también su escritura:

 

técnicas de estudio

Puedes utilizar lo que ha escrito en sus cuadernos de trabajo o pedirle que te escriba un cuento que le guste o que se invente.

Analiza:

  • Si Confunde letras que tienen el mismo sonido, (por ejemplo, escribir zero en lugar de cero ó ceso en lugar de queso)
  • Observa su letra, si es buenadifícil de entender.
  • ¿Al escribir separa adecuadamente las palabras o junta las que deben ir separadas?, (micasaes muy bonita)
  • Mira si separa sílabas de las palabras y las añade a la siguiente, (mi ca saes muy bonita)

Resultados:

  • Tiene faltas de ortografía que impliquen cambios de b por v o no poner la h cuando corresponde, en este caso no te alarmes, es normal en este ciclo.
  • Falla en varios de los aspectos indicados:  posiblemente tiene dificultades de lecto escritura.

Si los fallos son  muchos, es posible que tenga algún grado de dislexia. Si pinchas Aquí podrás saberlo con más seguridad.

Cuando está trabajando y no para quieto, pierde la atención y te resulta difícil, quizá tenga algún grado de Déficit de Atención. Si quieres estar más seguro puedes entrar en  TDAH en niños. Guía para padres

Descubrir los Puntos Fuertes.

Los potenciaremos al máximo para que tenga motivación a la hora de trabajar.

Observa:

  1. Qué le gusta hacer cuando tiene tiempo libre, (play, ordenador, deportes, dibujar…..)
  2. Las asignaturas en las que saca mejores notas.
  3. Actividades en las que destaca, aunque no tengan nada que ver con los estudios.

Todo esto son Puntos Fuertes.

« Importante» Analiza su entorno.

El niño debe trabajar en un sitio libre de ruidos y distracciones, nunca delante del televisor o con ruido de la familia.

Conclusiones:

Toda la información que has obtenido te ha permitido conocer bien al niño, por lo que puedes comenzar a  aplicar estas técnicas de estudio. Lo haremos con dos supuestos:

1º. Todavía no sabe leer y escribir bien.

2º. Lo hace perfectamente.

Técnicas de estudio cuando todavía no lee bien.

Tu objetivo debe ser doble:

1º. Trabajar con el niño el entrenamiento lector

2º. Enseñarle a estudiar

Cómo trabajar el entrenamiento lector:

Elegiremos uno de sus puntos fuertes, (en lo que destaca o le gusta). Lo llamaremos Área de Interés. 

Te lo voy detallar paso a paso con una actividad desarrollada por mi:

Área de interés: Huerto Urbano.

 

técnicas de estudio

Mi niño imaginario es de 2º de primaria.

Los Objetivos son los siguientes:

  1. Ayudarle a leer mejor con actividades divertidas que se pueden realizar a diario.
  2. Despertar su ilusión hacia la lectura y la escritura.
  3. Motivar al niño para que haga los deberes con ilusión.
  4. Aumentar sus autoestima potenciando sus puntos fuertes.

Utensilios utilizados:

Hemos elegido la terraza para hacer el huerto.

  • Semillas de hortalizas, (las he elegido por lo rápido que crecen:  lechuga, zanahoria, tomate, lentejas, garbanzos…)
  • Macetas.
  • Tierra adecuada.
  • Instrumentos de jardinería.
  • Lápiz, papel, colores, tijeras, borrador, papel de embalar, pegamento, plastilina, harina, ordenador o ipad…..
  • Móvil parahacer un vídeo y fotos de todo el proceso.

1ª Sesión: Preparando el sitio en el lugar elegido.

  • Le he contado al niño lo que vamos a hacer. Durante todo el proceso le dejo ser protagonista.
  • A medida que trabajamos voy nombrando todas las cosas que utilizamos. El niño repite los nombres: macetas, semillas de lechugaasí hasta que tenemos todo lo necesario.

Es el vocabulario que utilizaremos más tarde para que aprenda a leer y escribir bien.

Cojo el vídeo y grabo todo el proceso. También hago fotos.

Dejo que él haga todo, Así recordará todos los pasos.

Al terminar lo invito a recogerconmigo, procurando convertir esa actividad en algo divertido. Al mismo tiempo voy hablando en alto. La idea es rodearlo de vocabulario.

2ª Parte: en su rincón de trabajo. Trabajo de lectura y escritura:

  • Repasamos todos lo que hemos hecho.
  • Vemos el vídeo y las fotos. Le ayudará a recordarlo.
  • Escogemos algunas para imprimirlas
  • A mi niño imaginario le gusta mucho dibujar, (Punto Fuerte), por eso le pido que haga un dibujo de lo que hemos hecho.

 

  • Escribe los nombres de los personajes que aparecen en el dibujo.
  • Pegamos las fotos en un papel de embalar y escribe debajo el nombre.
  • Si hay alguna letra que no domina, trabajamos con ella:
    • Decimos cómo se llama y cómo suena, por ejemplo: la /m/. Se llama «eme», (el niño lo repite), suena «mmmm» y la trazamos en el aire con el dedo.
    • La unimos con todas las vocales y leemos.
    • Jugamos a pensar palabras que la contengan en todas las posiciones.

 

  • Escribimos una frase que resume la actividad de hoy.
  • Buscamos en el ordenador huertos urbanos para ver si se nos ocurre alguna idea nueva que enriquezca el nuestro.
  • También buscamos otras hortalizas.
  • Escribimos esas ideas en una hoja pautada, (a estas edades es aconsejable que no escriba en un folio en blanco).

 

  • Corregimos los errores que tiene, insistiendo en el sonido de las letras en las que falla.
  • Colgamos nuestro papel de embalar en la pared.

Damos por finalizada la sesión de trabajo de hoy.

2ª Sesión:

  • Vamos a ver nuestro huerto.
  • El niño riega si es necesario y le damos los cuidados que requiere.
  • En la mesa de trabajo repasamos lo realizado el día anterior.

 

  • Repasamos las palabras nuevas y jugamos con ellas: las decimos en alto dando palmadas por cada una de sus sílabas.
  • El niño las escribe y hace un dibujo de cada una.
  • Preparamos un collage con los dibujos, las fotos y las palabras y lo pongo en la pared.

 

técnicas de estudio

Nuestro collage

Jugamos con el vocabulario que estamos trabajando:

  • Colocamos en la mesa todas las palabras que ha escrito y el niño las lee.
  • Le voy diciendo que adivine en cuál estoy pensando y le doy pistas: empieza por…..(le digo el nombre de la letra o de la primera sílaba). Termina por….
  • Con las letras que ya lee escribimos palabras que no significan nada, por ejemplo, luje, ripana… etc. Leerlas le dará soltura.

La idea es que preparemos varias sesiones de este tipo para trabajar su lectura y escritura, siempre referido al área de interés que he elegido. Te doy más ideas que puedes utilizar:

  • Buscar en youtube canciones del tema elegido. Podéis aprenderlas y bailar con ellas.
  • Preparar una búsqueda del tesoro utilizando ese vocabulario. Sea cual sea el tema, podrás preparar enigmas muy interesantes.

 

  • Contarle cuentos donde los protagonistas tengan que ver con el tema. Si el niño no lee bien, léelo tú dramatizándolo mucho. Luego podéis leerlo los dos, tú serás un eco.
  • Ayudarle a escribir un cuento. Sea cual sea su nivel lector, puede hacerlo.

Técnicas de estudio cuando el niño lee bien.

Técnicas de estudio

Si el niño tiene un nivel lector adecuado los objetivos de mis técnicas de estudio serán:

  • Aprender a aprender.
  • Adquirir el hábito de estudio.
  • Despertar su gusto por la lectura.

Cómo hacerlo:

  1. Trabajar siempre en el sitio elegido para estudiar.
  2. Colocar sobre la mesa los cuadernos de los deberes y los utensilios necesarios. Si no sabe qué tareas hacer, será una aspecto a trabajar.
  3. Pídele que lea en alto el enunciado o el texto a trabajar. A continuación debe decirte con sus palabras lo que tiene que hacer.
  4. Si se trata de problemas de matemáticas que trabajan sumas o restas, puedes darle material, (chapas, canicas, etc) para que entienda mejor los conceptos. A estas edades algunos niños no tienen bien desarrollada la capacidad de abstracción.

 

  1. Cuando tenga que aprender un tema puedes hacer lo siguiente:
    1. El niño lo lee en voz alta. Comprueba que lo ha entendido.
    2. Leerlo de nuevo juntos y ayúdale a encontrar las ideas principales.
    3. Márcalas con un rotulador fluorescente. Son los párrafos que debe aprender.
    4. Algunos niños memorizan mejor leyendo en alto y otros cuando lo hacen en voz baja. Observa cómo aprende mejor.
    5. Observa si  asimila bien la información. Si no la recuerda puedes leerlo tú y grabarlo para que lo escuche cuando quiera. Le ayudará

 

  1. Si el niño depende mucho de ti cuando estudia, puedes hacer lo siguiente:
    1. Pon un reloj fácil de entender en su mesa de trabajo. Márcale un tiempo para trabajar solo, (10 minutos por ejemplo).
    2. Cuando pase ese tiempo debes acudir a su lado para comprobar que todo va bien. A medida que se vaya acostumbrando podrás ir aumentando el tiempo.
  1. Enséñale a hacer mapas conceptuales. He encontrado una web que me ha encantado porque lo explica muy bien. Es de una maestra de primaria que además tiene un montón de actividades. Te dejo el enlace: Cómo hacer esquemas y mapas conceptuales Gracias por compartir un trabajo tan rico Rosa.

 

  1. Para motivarlo y que trabaje con ganas puedes hacer lo siguiente:
    1. Prepara un calendario semanal con los días de lunes a viernes, por ejemplo.
    2. Compra pegatinas o gomets.
    3. Dile que cada día que trabaje con ganas, (lo importante es el esfuerzo no el el resultado, déjalo equivocarse) ganará un punto y colocará una pegatina en el día correspondiente.
    4. Si al terminar la semana ha obtenido 5 puntos, ganará un pequeño privilegio,por ejemplo:
      1. Acostarse un poco más tarde.
      2. Una cena especial.
      3. Traer una amigo a casa…. Pequeñas cosas que le hagan ilusión.

 

Reglas para que funcione bien:

  • Debes explicarle claramente lo que esperas de él, (no abarques más de un objetivo).
  • Los premios se dan a corto plazo, (el calendario no abarcará más de una semana).
  • Si le has dicho que se lo darás un día en concreto, no puedes dejarlo para el siguiente. Si lo haces no funcionará.
  • Punto ganado jamás se pierde, haga lo que haga.

 

Para despertar su gusto por la lectura:

  • Escoge libros relacionados con las áreas de interés del niño, (sus puntos fuertes).
  • Siempre que puedas, antes de dormir, lee con él. Si no le gusta hazlo tú.
  • Alternar la lectura leyendo un párrafo cada uno. A ver quién lo dramatiza mejor, (Será como un juego).
  • Cuando lea él, puedes apoyarlo siendo como un eco.
  • Lee entonando adecuadamente, dramatizando como si fueras un actor de cine. Le encantará.
  • Termina en un punto interesante para que tenga ganas de seguir al día siguiente.

 

Recuerda:

  • Ten mucha paciencia. Si no la tienes, no trabajes con él. Tu impaciencia puede hacer que adquiera una muy mala imagen de si mismo.
  • Respeta su ritmo de aprender. A estas edades es importante hacer pequeños descansos. Cada media hora, por ejemplo, haz que estire las piernas o se mueva. Trabajará mejor.
  • Reconoce su esfuerzo. Debes felicitarlo por ello.

Hoy terminamos aquí. Deseo que estas técnicas de estudio te resulten útiles. Te animo a que la puntúes pues de esta forma sabré si te han servido. Si las pones en práctica y quieres compartir tu experiencia será estupendo.

 

Autora: Inés Hijosa Lorenzo 

Inés Hijosa

Pedagoga especializada en Dificultades de Aprendizaje.

Licenciada en Ciencias de la Educación.

Máster en Psicopatología del Lenguaje.

Máster en Educación Superior

Colegiada nº: 47699

correo:mihijosa@gmail.com

telf: 607265044

La forma en la que gestionamos nuestras emociones influye en todas las áreas de nuestra vida:
  • En la relación que establecemos con nuestros hijos.
  • Cómo los educamos y les transmitimos valores.
  • La forma en la que vivimos la vida

emociones

Las emociones están relacionadas con los pensamientos. Los pensamientos hacen que nuestro cerebro genere determinadas sustancias.

Estas sustancias nos producen ciertas sensaciones. Se trata de las emociones. 

Cuando tenemos pensamientos positivos se generan endorfinas y serotonina, las hormonas del bienestar.  Nos hacen sentirnos muy bien.

Si tenemos pensamientos negativos, se genera cortisol, la hormona del estrés. El resultado es que nos sentimos mal.

Reconocer nuestras emociones, lo que sentimos, nos permite gestionarlas. Cuando sabemos hacerlo tenemos  Inteligencia Emocional

Las personas con inteligencia emocional son más felices.

Hoy te hablaré de la influencia de las emociones en nuestro modo de educar a los hijos. En la relación que establecemos con ellos. Los valores que adquieren. En el desarrollo de su inteligencia emocional.

Nuestra forma de educar depende de varios factores:

La educación que recibimos de nuestros padres:

Sus creencias, el modo de relacionarse con nosotros, las palabras que nos decían…. han influido en nuestra forma de ser.

 

emociones

De nuestras emociones:

Si somos optimistas, positivos, con seguridad tendremos más paciencia con los hijos. En consecuencia, nuestra relación con ellos será más fácil.

Cuando somos negativos, pesimistas,  les mostramos la parte más difícil de la vida y nos olvidamos de mostrarles que los retos pueden ser oportunidades.

Nuestra gestión de las emociones:

Enfados, tristezas, frustraciones … que sepamos regularlas o no, tiene un impacto enorme en los hijos pues actuamos y nos dirigimos a ellos influidos por las emociones.

El secreto para educar bien.

Educar bien implica que los hijos desarrollen inteligencia emocional, es decir, que adquieran capacidades para hacer frente a los retos de la vida:

  • Estrés.
  • Ansiedad.
  • Depresión.
  • Situaciones difíciles….

La inteligencia emocional se aprende en la familia.

emociones

Para que puedan aprender es necesario que los padres también las tengan. Nuestros hijos aprenden de nosotros. Somos el espejo donde se miran. Si somos personas tristes, posiblemente lo serán también. Los padres optimistas, enseñan a ver el lado bueno de las cosas, teniendo en cuenta lo malo.

Si cuando nos enfadamos les gritamos o somos agresivos, van a aprender a resolver los conflictos de la misma forma.

Todas las personas tenemos la capacidad de aprender a regular las emociones. Marián Rojas Estepé, (psiquiatra) nos dice:

«Se puede aprender a ser feliz». Te dejo un enlace para que conozcas su trabajo Ser Feliz

Qué debes hacer para educar bien.

emociones

Reflexionar sobre tu forma de ser:

– ¿Tienes poca paciencia con tu hijo y enseguida te enfadas?.

– Cuando te enfadas ¿qué haces?:

-¿Gritas y pierdes los nervios?.

-¿Dices cosas hirientes de las que te arrepientes más tarde?.

-¿Empleas el castigo físico cuando se porta mal?.

-¿Tienes estrés y saltas por cualquier cosa?.

-¿Sueles ver antes el lado malo de las cosas antes que el bueno?.

-¿Eres feliz?.

Esta reflexión te ayudará a darte cuenta de las cosas que debes cambiar. 

Reconocer tus emociones:

Darte cuenta de lo que sientes, del por qué de tu forma de actuar, es la única forma de cambiar. Si reconoces que pierdes los nervios cuando te enfadas, no regañes a tu hijo inmediatamente:

Espera unos segundos. Respira tranquilamente. De este modo te enfriarás un poco y podrás regañarle en su justa medida. Piensa si lo que ha hecho es tan grave como te ha parecido de entrada.

En caso de reconocer que te centras más en lo negativo que en lo positivo, reflexiona sobre los mensajes que le transmites.

¿Le anticipas el fracaso en lugar del éxito?.

3º Poner en práctica las estrategias que te indico a continuación:

Hoy veremos:

Cómo aprender a regular la ira.

Qué hacer cuando los enfados se nos desmadran.

 

Emociones

La familia de la ira incluye: Rabia. Enfado. Rencor. Odio. Furia. Indignación. Exasperación. Tensión. Irritabilidad. Violencia. Celos. Impotencia. Envidia.

(Bisquerra, 2011. Pag.105)

Bisquerra, (2011) nos dice que la ira puede desencadenarse cuando:

– Las cosas no suceden como queremos.

– Cuando pensamos que nos están tratando de manera injusta.

Se trata de una de las emociones más frecuente.

Podemos aprender a regularla. Si eres una persona impulsiva, posiblemente te resultará difícil controlar los enfados.

Puedes decir cosas hirientes, mostrarte agresivo incluso. Si este es tu caso, puedes hacer varias cosas:

  • No actúes inmediatamente. Aléjate de la situación o de la persona que te ha enfadado. De este modo tu emoción irá perdiendo fuerza. Podrás ver la situación con más objetividad.
  • Intenta relajarte. Respirar tranquilamente te ayudará. Cuando estés más tranquilo podrás  decir lo que sientes.

Si te resulta difícil controlar tus emociones, recuerda que eres el modelo de tu hijo o hija. Va a aprender a resolver las situaciones viendo como las resuelves tú.

  • Meditar te ayudará. Poco a poco irás reconociendo tus emociones.
  • Aprender a ser asertivo. La asertividad implica ser capaz de expresar las opiniones, ideas y sentimientos sin que nuestras palabras hagan daño. Las personas poco asertivas no se atreven a decir lo que piensan.

Tragarse las cosas les hace sentirse pisoteadas. Sin embargo ante situaciones que consideran injustas, sus enfados se descontrolan.

El resultado es que sus palabras son hirientes. La consecuencia: Malas relaciones con los demás.

Cómo aprender a ser asertivo.

 

emociones

1º. Reflexiona sobre la situación. De este modo tendrás claro qué te ha hecho sentirte mal.

2º. Expón tu queja. Dile a la persona cómo te sientes. Cómo te gustaría que te hubiese tratado.

3º No asumas que la otra persona sabe lo que sientes. Recuerda: no te lee la mente.

4º. Intenta cambiar tu forma de expresarte:

En lugar de decir: «Me has tratado muy mal». Puedes decir: «Me duele la forma en que me has tratado estos días».

No expongas únicamente la situación. Debes dejar claro lo que quieres.

6º Sé lo más concreto posible. Limítate a los hechos, no a tus conclusiones.

7º Habla de los beneficios para los dos que supone arreglar la situación. Por ejemplo:

Si te has enfadado con tu pareja, puedes decir: Si lo hablamos tranquilamente, los dos seremos más felices.

8º Cuida tu lenguaje corporal. 

Cuando intentamos ser asertivos, solemos hablar mirando hacia a abajo, empequeñeciéndonos.

Habla mirando a la otra persona de frente. Si puedes, a los ojos. Te sentirás mejor.

La otra persona será más receptiva.

Hoy terminamos aquí. Deseo que te este artículo te haya resultado útil.

Si deseas ponerlo en práctica y te surgen dudas, no dejes de escribirme.

Puedes hacerlo desde la sección de Contacta o en los Comentarios. Estaré encantada de ayudarte.

 

Fuentes Utilizadas:

Bisquerra, R. (2011). Educación emocional. Bilbao: Desclée de Brouwer

Rojas,M, (2018). Cómo hacer que te pasen cosas buenas. Barcelona. Espasa Libros S.L.U

Autora: Inés Hijosa Lorenzo 

Inés Hijosa

Licenciada en Ciencias de la Educación, (Pedagogía)

Máster en Psicopatología del Lenguaje.

Máster en Educación Superior

Colegiada nº: 47699

correo:mihijosa@gmail.com

telf: 607265044

Los niños con inteligencia emocional no suelen convertirse en víctimas del bullying y tienen facilidad para hacer amigos. Además superan más fácilmente las dificultades en los estudios y controlan mejor la ansiedad, por lo tanto son más felices.

Tú puedes enseñar a tu hijo o hija a tener inteligencia emocional, ¿te gustaría saber hacerlo?

En este artículo encontrarás un programa completo: actividades para hacer en familia, que te ayudará a potenciar la inteligencia emocional de tu hijo o hija.

Pero antes tienes que tener claro qué son las emociones y por qué es tan importante reconocerlas y controlarlas.

¿Qué es la inteligencia emocional?

Inteligencia emocional se refiere a la capacidad de reconocer nuestras emociones, regulando las negativas y potenciando las positivas.

También nos permite reconocer las emociones de los demás, fundamental para establecer buenas relaciones. Las personas que saben hacer esto tienen Habilidades Sociales

Qué son las emociones:

Nuestros pensamientos hacen que nuestro cerebro genere determinadas sustancias. Estas sustancias nos producen ciertas sensaciones.

Los pensamientos positivos hacen que el cerebro genere dopamina y serotonina, las hormonas del bienestar. Como resultado sentimos emociones positivas, (nos sentimos muy bien).

inteligencia emocional

Los pensamientos negativos generan cortisol, la hormona de estrés. Entonces sentimos emociones negativas, (nos sentimos mal). Rojas, (2018) nos dice que el cortisol produce cambios en nuestro cuerpo, entre otros:

  • Alteración del sistema inmunológico.
  • Muerte de neuronas en la zona de la memoria y el aprendizaje.
  • Cansancio,tristeza y apatía.

inteligencia emocional

Hay personas con tendencia a pensar en negativo. Estas personas transmiten pesimismo y tristeza. Generan emociones negativas y las transmiten. Suelen pensar que no pueden cambiar. Sin embargo todas las personas tenemos la capacidad de aprender a generar emociones positivas y a controlar las negativas.

Las personas que saben hacer esto tienen éxito en todo lo que se proponen porque los obstáculos no las detienen.

Cómo desarrollar la inteligencia emocional del niño.

Como te he comentado, los niños con alta inteligencia emocional tienen menos probabilidades de convertirse en víctimas del bullying.

Del mismo modo, es poco probable que se conviertan en agresores. Tienen buenas habilidades sociales, confianza en sí mismos y gestionan mejor sus emociones.

Los niños que se convierten en víctimas del bullying, entre otras cosas, suelen tener pocos amigos. Puedes leer sobre su forma de ser en Bullying. Agresores y Víctimas

Este programa consta de dos partes: Una primera centrada en ti y otra con  actividades e ideas para poner en práctica en familia:

Primera parte:

Cómo influimos en el desarrollo de nuestros hijos.

Tú puedes hacer que la inteligencia emocional de tu hijo o hija se desarrolle:

  • Que aprenda reconocer sus emociones y  expresarlas adecuadamente .
  • Gestionar las negativas encontrando las positivas y centrarse en ellas.

Los hijos aprenden a comportarse viendo cómo lo hacen sus padres, en otras palabras,  somos el espejo donde se miran.

Si tienes inteligencia emocional sabrás controlar tus emociones y expresarlas adecuadamente. Tu forma de educarlo y de interaccionar con él le ayudará a desarrollar la suya.

Si te resulta difícil gestionar tus emociones, reconocerlas, probablemente vuestra relación se resentirá y él o ella no aprenderán a hacerlo.

inteligencia emocional

 

Los investigadores nos dicen que esto se debe a las neuronas espejo, que se activan cuando observamos a otra persona ejecutar una acción.

Cuando vemos a alguien expresar emociones, positivas o negativas, comprendemos su estado emocional. Nos ponemos en su lugar y sentimos un estado emocional parecido.

Es por eso que si expresamos emociones negativas, las veremos reflejadas en los demás. Lo mismo ocurre con las positivas,  (Bisquerra, 2011).

CÓMO SABER SI CONTROLAS BIEN LAS EMOCIONES

En esta primera parte te propongo hacer una pequeña reflexión sobre tu forma de ser. Te ayudará a saber si gestionas adecuadamente las emociones. ¿Preparad@?

inteligencia emocional

Cuando algo te molesta, ¿expresas lo que sientes sin que tus palabras lastimen a los demás o dices cosas de las que más tarde te arrepientes?.

¿Reconoces que tienes puntos débiles que debes mejorar o crees que son los demás los que deben hacerlo?.

Si los demás te dicen que ese día estás fatal, que todo lo ves negro y estás negativo, ¿haces una reflexión para saber qué te está ocurriendo o te ofendes fácilmente?.

¿Comprendes fácilmente los estados de ánimo de las personas que están a tu alrededor o no te das cuenta de lo que sienten?.

¿Sabes decir «no» cuando los demás te proponen algo con lo que no estás de acuerdo, sin sentirte culpable por ello?.

Cuando tienes pensamientos negativos, ¿eres capaz de ponerlos a un lado y tratar de encontrar el lado positivo de las cosas?.

¿Has respondido con sinceridad?. ¿Te ha servido para saber si gestionas adecuadamente tus emociones?.

Entonces seguimos adelante.

Cosas que debes tener en cuenta:

  • Permite que el niño exprese sus emociones: alegría, tristeza, enfado, rabia…. Cuando llore, por ejemplo, no le digas» no llores,  eso no tiene importancia». Es importante que sea consciente de lo que siente para aprender a identificar de qué se trata.
  • Reconoce sus emociones para que aprenda a reconocerlas.
  • Cuando exprese emociones negativas hazle saber que comprendes su enfado. Ahora veremos cómo reconducirlo, pero debe saber que a pesar de su rabia o enfado, le sigues queriendo.

Segunda parte. Trabajo en familia:

« Para los más pequeños, (de 3 a 5 años):

Amplía su vocabulario emocional. Poner nombre a las emociones le ayudará a identificarlas.

Procedimiento:

A esta edad es mejor trabajar con las emociones básicas: enfado, alegría, tristeza.

Puedes buscar imágenes representativas en internet, imprimirlas y    pegarlas en una cartulina. Pon su nombre debajo.

Pixabay te ofrece imágenes gratis que son maravillosa. Aquí tienes su enlace Pixabay

inteligencia emocional

Alegría

 

inteligencia emocional

Tristeza

 

inteligencia emocional

Enfado

Coloca las imágenes en lugar visible. Puedes hacer las actividades siguientes:

  1. Utiliza cuentos. Encontrarás muchos que hablan de las emociones. Ayúdale a identificar las emociones de los personajes y cuando lo haga, coge una de vuestras imágenes para ayudarle a reconocer la emoción.
  2. Aprovecha las oportunidades que se te presenten para decir lo que sientes: «Qué contenta estoy!», por ejemplo, y coges esa imagen.
  3. Cuando veas que el niño está triste, enfadado o tiene miedo ayúdale a reconocer lo que siente poniendo nombre a su emoción. «Sí cariño, estás enfadado», por ejemplo, al tiempo que coges la imagen. Al hablar de la emoción estás ayudando a que se disipe.

 

  1. Construye un diccionario de emociones con la ayuda del niño. Puedes pegar las imágenes en un cuaderno. Habla de ellas. Podéis jugar a imitarlas con vuestra cara y cuerpo. Hazlo delante de un espejo para que el niño pueda verse.
  2. Jugar a representar diferentes emociones. Coge la imagen y ve diciendo en alto cómo está la cara de ese niño o niña. Imitarla delante del espejo.
  3. Haz fotos al niño cuando represente las emociones. Podrás utilizarlas para ampliar vuestro diccionario de emociones.

 « De 5 a 8 años. Enséñale a controlar la ira.

Hay personas que no controlan sus enfados. Ante  una situación  injusta, sienten una rabia  incontrolable. Se trata de la Ira. 

A algunos niños les sucede lo mismo. Con el cuento de la Tortuga le enseñarás a controlar la impulsividad. También a reconocer los sentimientos.

Procedimiento: 

Cuéntale el cuento. «Cuento de la Tortuga»

 

inteligencia emocional

 

Había una vez una pequeña tortuga que se pasaba la vida gastando bromas pesadas a sus amigos. En clase les tiraba los libros al suelo. Les escondía los bolígrafos y los lapiceros. Incluso llegó a quitarles la silla cuando se iban a sentar.

Sin embargo se enfadaba muchísimo cuando sus amigos le gastaban bromas a ella, tanto que llegaba a pegarles.

Era tan pesada que sus amigos se cansaron de ella y dejaron de hacerle caso. La tortuga estaba muy triste porque quería tener tener amigos y no sabía cómo hacerlo.

Un día se encontró con una tortuga anciana. Al ver tan triste a la tortuguita le pregunto qué le pasaba. Esta le respondió:

– Tengo un gran problema. Cuando me enfado no me puedo controlar y mis compañeros ya no quieren ser mis amigos.

La vieja tortuga le dijo:

– Te voy a decir lo que puedes hacer. Escucha con atención. Cuando te enfades entra en tu caparazón. Sigue estos tres pasos:

  1. Debes decirte «Stop»
  2. Respirar profundamente
  3. Decir el problema que tienes y cómo te sientes. Descansa en tu caparazón hasta que te sientas más tranquila

Debes hacer esto cada vez que te enfades. Ya verás cómo poco a poco irás teniendo amigos.

La tortuguita hizo esto por primera vez cuando sus compañeras se pusieron a jugar a la pelota y no contaron con ella. A partir de aquél día lo hacía siempre que se enfadaba. Poco a poco empezó a tener muchos amigos y nunca más se sintió sola.

A continuación puedes utilizar el diccionario de las emociones y elegir la imagen del enfado. Habla de este sentimiento. Ayúdale a recordar momentos en los que se haya enfadado y a recordar cómo se sentía.

Dile que cuando se enfade debe seguir los pasos que seguía la tortuga:

  1. Decir STOP
  2. Respirar hondo
  3. Preguntarse, ¿cómo me siento?
  4. ¿Qué problemas tengo?
  5. ¿Qué puedo hacer?

Si deseas que aprenda a controlar sus enfados, debes estar dispuesto a controlar los tuyos. Cuando te enfades y estés con el niño, practica la consigna y cuando estés más tranquilo, explícale  lo que has hecho, repasando los  pasos.

Recuerda que los niños aprenden por imitación. Si el niño ve que te controlas querrá hacerlo también.

Para todas las edades.

Comparte experiencias positivas

«Te regalo mi mejor momento del día». Actividad extraída de: Bisquerra, R. (2011). Educación emocional. Bilbao: Desclée de Brouwer, (p.241)

 

inteligencia emocional

El objetivo es transmitir emociones positivas.

Lo haremos  durante el momento de la comida o de la cena. Cada miembro de la familia hablará de las mejores cosas que le hayan sucedido en el día. Explicará a los demás cómo se ha sentido y por qué.

Si alguno cree que no ha tenido nada bueno, se aprovechará la ocasión para hablar de las cosas malas. A continuación  se hará una reflexión;

  • ¿Por qué me sentí mal en esa situación?
  • ¿Podría  haber hecho para que la situación mejorase?.
  • Hablar de las cosas que podría haber hecho
  • Si hubiera realizado alguna de dichas acciones, ¿la situación hubiera ido mejor?

Esta reflexión enseñará a nuestros hijos a poner en palabras las emociones y los sentimientos

Hoy terminamos aquí. Espero que te este artículo te haya resultado útil. Si deseas ponerlo en práctica y te surgen dudas, no dejes de escribirme. Puedes hacerlo desde la sección de Contacta o en los Comentarios. Estaré encantada de ayudarte.

 

Fuentes Utilizadas:

Bisquerra, R. (2011). Educación emocional. Bilbao: Desclée de Brouwer

Rojas,M, (2018). Cómo hacer que te pasen cosas buenas. Barcelona. Espasa Libros S.L.U

Autora: Inés Hijosa Lorenzo 

Inés Hijosa

Pedagoga especializada en Dificultades de Aprendizaje.

Licenciada en Ciencias de la Educación.

Máster en Psicopatología del Lenguaje.

Máster en Educación Superior

Colegiada nº: 47699

correo:mihijosa@gmail.com

telf: 607265044

Dislalia es la dificultad para articular determinados sonidos
sin que existan alteraciones sensoriales o malformaciones que lo justifiquen
La dislalia produce inseguridad e inhibición en los niños
¿Te gustaría saber cómo ayudar al niño que la padece?
Con este completo y divertido programa
podrás prevenirla y corregirla en casa

 

 

 

 

Los niños con dislalia sustituyen los sonidos que no saben pronunciar por otros o simplemente los omiten. Cuando no existe ninguna alteración que justifique este problema hablamos de dislalia funcional.

 

La dislalia pertenece a la categoría de los trastornos del habla.

Tipos de dislalias

La dislalia también puede producirse por:

  • Una malformación en los órganos que intervienen en el habla.
  • Trastorno neurológico.
  • No haber aprendido el movimiento correcto para producir el sonido.
  • Dificultad para diferenciar bien los sonidos que forman la palabras.

Hoy hablaremos de la dislalia cuando no existen alteraciones que justifiquen su presencia.

Veremos cómo prevenirla y lo que puedes hacer para ayudar al niño a hablar mejor cuando ya la presenta, sin embargo si  tiene importantes dificultades para pronunciar las palabras, debes consultar a un logopeda.

 dislalia

Esta entrada es una tercera parte.

La  1º, Trastornos del lenguaje. Cómo ayudar al niño, te enseña la base para comprender los trastornos del lenguaje:

  • Cómo detectarlos y lo que puedes hacer para  que el niño tenga un buen desarrollo del lenguaje.

En la 2ªTrastornos del lenguaje. Cómo ayudar al niño (II):

 

A qué edad se debe articular correctamente.

Decimos que un niño tiene algún tipo de dislalia si a partir de los cuatro años no pronuncia correctamente todos los sonidos.

A partir de los 5 años, si el niño no articula bien algún fonema, hay que consultar con un profesional. Ya no conseguirá hacerlo bien sin ayuda.

Es necesario pronunciar correctamente todos los fonemas para aprender a leer bien.

 Tipos de errores en las dislalias.

Los errores que el niño comete con más frecuencia son:

  • Omisión: no produce el sonido, (fonema) y se lo salta cuando dice una palabra que lo contiene.
    • Ejemplo: casa/-asa
  • Sustitución: En este caso sustituye el fonema que no pronuncia por otro que le resulta más fácil.
    • Ejemplo: casa/tasa
  • Distorsión: el niño pronuncia el sonido pero lo deforma, por ejemplo:
    • Transforma la /g/ en la gutural francesa
    • Convierte la /s/ y la /z/ en /ch/

Qué actitud debes tener si tu hijo tiene alguna dislalia

  • No comentes su problema delante de él. Puede dejar de hablar por sentirse avergonzado.

dislalia

  • No le hagas repetir el fonema que no articula bien. Si el problema se debe a que no coloca la lengua en el sitio correcto, al hacerlo afianzará su problema pues no lo hará bien.
  • Si tiene muchas dislalias y no sabes lo que quiere decir, trata de comprender el mensaje por el contexto. En este caso ponlo en manos de un profesional cuanto antes.

Hacer con él las actividades que te indicaré le ayudará a mejorar.

Requisitos necesarios para hablar correctamente

Para que el niño aprenda a articular correctamente las palabras  debe ser capaz de:

  • Mover bien los órganos que intervienen en la articulación.
  • Tener una buena respiración para hablar sin ahogarse.
  • Controlar el soplo para dosificar el aire cuando habla.
  • Darse cuenta de que las palabras están formadas por sonidos y saber reconocerlos y diferenciarlos.
  • Percibir el ritmo pues hablamos con ritmo y cada palabra tiene una secuencia rítmica diferente.

 Objetivos de este programa:

  • Prevenir la dislalia a través de juegos y canciones
  • Ayudar al niño que ya tiene alguna a hablar mejor

Actividades

Ejercicios de Relajación

Hay niños que son muy tensos y manifiestan la tensión en diferentes partes del cuerpo:

  • En la mandíbula.
  • Los labios.
  • Lengua.

A la hora de hablar, esta tensión hará que no coloquen la lengua en el sitio correcto o que aprieten los labios, de este modo el sonido no sale cuando debe.

Los ejercicios de relajación le ayudarán mucho, sea un niño tenso o no.

Dónde realizar las actividades de relajación

  • Busca un lugar tranquilo, libre de ruidos.
  • La temperatura de la habitación debe ser agradable.
  • Que no haya excesiva luz.
  • El niño llevará ropa cómoda y suelta.

Objetivo:

Aprender a relajar cada parte del cuerpo y hacerle consciente de aquellas que tienen tensión.

Qué actitud que debes tener

Propón los ejercicios como si fueran juegos. Imprime alegría, de este modo el niño se sentirá muy a gusto contigo y vuestro vínculo se reforzará.

Comenzamos con la:

Relajación Progresiva de Jacobson

Va a permitir al niño a darse cuenta de la tensión que tiene en algunas partes de su cuerpo para aprender a controlarla.

Fases de la relajación

1ª: Fase de tensión-relajación: tensionar y relajar diferentes músculos. De esta forma aprenderá a reconocer cuándo se tensa y se relaja.

2ª: Revisar mentalmente todos los músculos para comprobar que se han relajado.

3ª: Fase de relajación mental: pensar en una imagen agradable para permanecer relajados el máximo tiempo posible.

Cómo realizarla:

  • El niño estará sentado frente a ti. Tú le irás guiando para que haga lo que le vas a indicar.
  • Hazlo tú primero, serás su modelo. Así le resultará más fácil.
  • Cuando veas que lo ha comprendido, lo repetirá con los ojos cerrados.
  • Hará cada ejercicio tres veces durante unos segundos.

 

1º Arruga la frente…. relaja lentamente.

2º Abre los ojos lo más que puedas…..ciérralos lentamente.

3º Arruga la nariz…..relaja despacio.

 

4º Sonreír exagerando….relajar.

5º Presionar la lengua contra el paladar…..relajar.

6º Apretar los dientes notando cómo se tensionan los músculos a ambos lados de la cara y las sienes….. soltar lentamente.

 

7º Arrugar los labios como si quisiera lanzar un beso……relajar.

8º Flexionar hacia atrás la cabeza, lentamente…. volver a la posición inicial.

9º Mover la cabeza hacia adelante….  posición inicial.

 

10º Elevar los hombros como si quisiera tocar con ellos sus orejas, tensionando…. relajar.

11º Contraer un brazo apretando al mismo tiempo el puño, notando cómo se tensionan los brazos, antebrazos y manos…..relajar.

12º Repetir con el otro brazo.

 

13ª Con las piernas estiradas, dirigir la punta del pie hacia adelante, notando tensión en la pierna…. relajar.

14ª Contraer el tórax y el abdomen, notando la tensión… soltar.

15º Poner los brazos en cruz y llevar los codos hacia atrás para sentir tensión en espalda y hombros…. posición inicial.

 

16º Inspirar reteniendo unos segundos el aire en los pulmones. Hazle sentir la tensión que hay en su pecho…. Espirar lentamente.

17º Tensar las nalgas… muéstrale cómo quieren despegarse de la silla al hacer esto…. relajar.

 

Importante:

el niño aprenderá a relajar su cuerpo al sentir el contraste entre tensión y relajación. Enséñale a tensionar mucho y a soltar completamente.

 

2ª Fase: repaso de cada una de las partes del cuerpo, comprobando que siguen relajadas. Relajar aún más.

3ª Fase: Cerrar los ojos e imaginar una escena agradable.

Si ves que le cuesta entenderlo, invítale recordar una situación vivida que le haya gustado mucho. Ve hablando de todo lo que sucedió.

Por ejemplo la playa.

 

Ejercicios de respiración.

Objetivo

Enseñarle a respirar correctamente para articular todos los fonemas sin dificultad.

Utilizamos el aire que espiramos para hablar. Algunos niños lo expulsan con poca fuerza, o lo echan parcialmente por la nariz.

Algunos fonemas necesitan una espiración fuerte, por ejemplo la /r/ vibrante.

Materiales:

  • Hojas de papel. Puedes utilizar páginas de revistas, folios o papeles de colores.
  • Globos.
  • Pajitas.
  • Velas.
  • Papel de seda.
  • matasuegras.
  • Molinillos.

Cómo hacerlo

El niño aprenderá más fácilmente estos ejercicios jugando como te indico a continuación.

1ª Sentir cómo su tórax y abdomen se hinchan y deshinchan al tomar aire y expulsarlo

Pasos a seguir

  • Enséñale a hacer un barco de papel con las hojas que has seleccionado. Tú harás el tuyo y el niño el suyo propio.
  • Con el niño tumbado, propón el siguiente juego:
  • Hazle darse cuenta de que al tomar el aire, su tripa se hincha y vuelve a su posición cuando lo suelta.
  • Haz que coloque su mano en la tripa para sentirlo.
  • Cuando veas que lo ha entendido, coloca el barco de papel en su abdomen.
  • Al inspirar, el barco se moverá hacia arriba. Al espirar lo hará hacia abajo, como llevado por las olas.

 

Ejercicios de soplo:

Mediante el soplo dominamos la fuerza, dirección y frecuencia del aire que expulsamos.

Si controla el soplo, controlará el aire que necesita para cada uno de los fonemas, ajustándolo a sus características.

Importante

Tomará el aire siempre por la nariz y lo expulsará por la boca.

 

Actividades con globos:

dislalia

  • El primer paso es aprender a inflar globos.
  • Hazle ver cómo sus mejillas se inflan cuando coge el aire.
  • También que resulta necesario coger mucho aire y después soplar con fuerza para que el globo se infle.
  • Cuando consiga inflarlos proponle imaginar que está inflando un globo imaginario. Comprueba que sigue correctamente los pasos.

Con un molinillo de papel

  • Haz con el niño un molinillo de papel.
  • Enséñale a moverlo con el soplo.

Matasuegras y silbatos:

  • Estos objetos también le ayudarán a controlar el soplo.

Utilizando papeles de seda

  • Haréis trocitos de papel..
  • El juego consiste en hacer carreras soplando los trozos, que se colocarán en una mesa. Ganará el que antes llegue a la meta.
  • Hacer que su labio de abajo sobresalga y sople hacia su flequillo. Debe levantarlo con la fuerza del soplo.
  • Pégale en la frente una tira de papel que le llegue a la altura de la boca. Con su soplo debe levantarla y mantenerla así durante unos segundos.
  • Coloca trocitos de papel encima de la mesa. El niño debe tirarlos al suelo con la fuerza de su soplo.

Con pajitas

  • Pon agua con detergente líquido.
  • Se trata de hacer burbujas con la ayuda de la paja.
  • Puedes enseñarle a tomar líquido a través de la paja.
  • Trasvasar agua de un vaso a otro con la pajita.
  • Tomar agua con la paja, retenerla en la boca y soltarla con fuerza como si fuera una escopeta.
  • Reunir papeles de seda aspirando por la pajita.

Utilizando velas

  • Enciende una vela y enséñale a apagarla con la fuerza de su soplo.
  • Cuando lo haga bien irás alejando la vela progresivamente. Debe apagarla en todas las ocasiones.

Motricidad bucal

dislalia

Estos ejercicios le ayudarán a mover correctamente los órganos que intervienen en la articulación .

Es importante que aprenda a mover la lengua en todas direcciones. Para producir la /r/ vibrante, por ejemplo, debe ser capaz de subir la lengua y tocar los alvéolos dentales, (la parte que está situada detrás de los incisivos).

Nota

Hazlos delante de un espejo donde os veáis los dos.

  • Con los labios, enséñale a poner morro, (juntando los labios) y sonrisa estirándolos. Alterna las dos posiciones.
  • Pasar la lengua por el labio de arriba y de abajo.
  • Hacer lo mismo con los dientes de arriba y de abajo.
  • Relamer las muelas de arriba y abajo, tantos la de la parte derecha como las izquierdas.
  • Tocar el paladar con la lengua y después el suelo de la boca, sin mover la mandíbula.
  • Llevar la lengua hacia la nariz y hacia la barbilla.

Estos ejercicios les irá muy bien a los niños que no pronuncian correctamente la /r/. Una de las causas es que no saben elevar la lengua.

Relación entre la dislalia y la conciencia fonológica

La conciencia fonológica se refiere a la capacidad de darse cuenta de que las palabras están formadas por sonidos y ser capaz de reconocerlos. Hay niños que tienen dificultad en esto, de modo que el desarrollo de su conciencia fonológica no se realiza correctamente.

Para aprender a leer bien es importante tenerla bien afianzada. Los niños con dislexia, por ejemplo, suelen tener dificultades en este aspecto

Tanto si tu hijo o hija presenta alguna dislalia  como si presenta dificultades de lectura, los ejercicios que te presento a continuación  le irán muy bien.

Actividades para desarrollar la conciencia fonológica y la discriminación de fonemas

 

La conciencia fonológica permite jugar con las palabras, descomponerlas en sílabas y formar otras nuevas. Además es la base para entender que los símbolos gráficos representan a cada uno de esos sonidos.

Adivinanzas

Las adivinanzas te darán mucho juego. Puedes hacerlo de muchas maneras. El juego del «Veo veo» es estupendo:

  • Elige el fonema que quieres trabajar. Imagina que es la /m/. Puedes hacer que el niño la discrimine en distintas posiciones.
  • La consigna es: «Veo una cosita que empieza por /m/.

Si le dices «eme», a continuación haz el sonido de esa letra: «mmmm»

Una variante sería

  • «Veo una cosita que empieza por /m/ y termina por /a/, (mesa)
  • Si el niño tiene dificultad con esto lo puedes hacer más sencillo:
  • «Veo una cosita que empieza por /mey termina por /lla/, (mesilla).

Haz estas actividades primero tú. Recuerda que eres el modelo del niño.

El Ritmo

Las palabras tienen ritmos diferentes que vienen marcados por sus sílabas. Puedes enseñarle a identificarlos de la siguiente forma:

  • Elige dibujos de palabras con diferentes números de sílabas.
  • Trabajarás con cada una de ellas. Se las mostrarás al niño. Dirá el nombre del dibujo.
  • Pronuncia despacio, separando las sílabas, por ejemplo: «cam-pa-na». El niño dará una palmada por cada sílaba.

Palabras encadenadas

Es una manera estupenda de aprender a discriminar los sonidos.

  • Elige una palabra y di su nombre.
  • El niño dirá otra que empiece con la última sílaba de tu palabra.

Hoy terminamos aquí. Deseo que este artículo te haya resultado útil. Si tu hijo tiene alguna dislalia te animo a poner en práctica las actividades.

No olvides que si tiene más de una y ya ha cumplido los 5 años, debes pedir ayuda a un profesional.

Si tienes alguna duda, no dejes de contactarme. Te ayudaré con mucho gusto.

Autora: Inés Hijosa Lorenzo

Inés Hijosa

Pedagoga especializada en Dificultades de Aprendizaje.

Licenciada en Ciencias de la Educación.

Máster en Psicopatología del Lenguaje.

Máster en Educación Superior

Colegiada nº: 47699

correo:mihijosa@gmail.com

telf: 607265044

¿Sabías que muchos niños con problemas en los estudios tienen trastornos del lenguaje no diagnosticados?
Si sospechas que tu hijo tiene este problema y deseas ayudarle a mejorar
Este artículo es para ti

 

 

 

Qué se entiende por trastornos del lenguaje

Los Trastornos del lenguaje hacen referencia a niños que no hablan a la edad esperada sin que exista una causa que lo justifique:

  • Oyen bien.
  • Su inteligencia es adecuada.
  • No tienen problemas emocionales.
  • Su entorno favorece el desarrollo de la comunicación.

 

Los trastornos del lenguaje pueden provocar problemas emocionales y un alto nivel de ansiedad, pues no saber poner en palabras los deseos y pensamientos puede resultar muy frustrante.

Los expertos nos dicen que muchos niños en edad preescolar descritos como tímidos, realmente tienen trastornos del lenguaje.

trastornos del lenguaje

 

Los trastornos del lenguaje también pueden provocar problemas de conducta.

La 1ª parte de este artículo te enseña la base para comprender el trastorno.

En ella puedes aprender a  detectarlo y saber cómo ayudar al niño de 0 a 1 año a tener un buen desarrollo del lenguaje.

Te dejo el enlace por si deseas  empezar por el principio Trastornos del lenguaje. Cómo ayudar al niño ,

En esta 2ª parte veremos cómo trabajar con niños que ya hablan un poco pero no como se espera que lo hagan para su edad.

 

La Asociación ASTRAPACE ha publicado una guía que puedes encontrar en el centro DELETREA
Está dirigida a padres que tienen hijos con trastornos del lenguaje. Algunas de las ideas que te presento las he tomado de ellos.

Cómo trabajar con niños que ya hablan un poco, pero no como deberían

Estrategias

♦ Tú serás su modelo:

Se trata de que vayas poniendo nombre a sus juguetes, a su comida, a las cosas que se encuentran a su alrededor.

Cómo hacerlo:

Con los juguetes del niño:

Siéntate con él, a su altura, de modo que cuando le hables te esté mirando a la cara y prestando atención.

trastornos del lenguaje

Coge un juguete y dí su nombre y a continuación haz una pequeña frase:

  • Por ejemplo, con  uno de sus peluches:

«Osito. Mira cómo baila el osito» mientras, lo vas movimiento a medida que cantas una sencilla canción.

 

Imprime emoción a tus palabras, alegría, interaccionando con el niño para despertar su interés, de modo que se anime  a entrar en el juego.

Haz lo mismo con sus otros juguetes. Puedes poner distintas voces, interpretando diferentes papeles.

Utiliza cuentos sencillos:

trastornos del lenguaje

El juego consiste en que el niño encuentre los objetos que le vas diciendo y que él conoce:

  • Di su nombre, a continuación  una frase sencilla que lo incluya. El niño los irá señalando.
  • Déjale tiempo para interaccionar.

Puedes dejar que los elija él primero y realizar a continuación la misma actividad.

Importante:

Asegúrate de que has atraído su atención.  Si no es así, suavemente cógelo de la barbilla y hazle mirar lo que señalas de modo que luego te mire a ti.

Aprovecha todos los momentos que pasas con él para crear situaciones comunicativas:

  • El baño.
  • Cuando vais al parque a pasear.
  • En el supermercado…
  • Es importante que encuentres momentos para estar con él al cien por cien.

 

Pon toda tu atención en el niño.

En el parque ve diciendo el nombre de lo que veis, por ejemplo, «un árbol», señálalo al decir su nombre.

Observa su reacción:

Mira su cara para asegurarte de que has despertado su interés.

Sé paciente y dale espacio:

El tiempo que necesite.

Déjale que tome la iniciativa. Nuestra tendencia es llenar todos los silencios.

Aprovecha sus intereses

Déjale elegir los juguetes y los juegos que le apetezcan.

Cuando hables con él, enfatiza tus palabras:

Tu tono de voz, exagerando como si fueras un actor de teatro. Así lograrás captar su atención.

Estrategia

Coloca fuera de su alcance algún juguete u objetos de su interés, por ejemplo, en lo alto de una estantería pon su juguete favorito. Cuando te lo pida, entrégale sólo una parte del objeto para que te pida lo que falta.

Crea situaciones divertidas e inesperadas

Haciendo cosas que le sorprendan por lo absurdas, por ejemplo, ponerte los calcetines en las orejas.

El objetivo es despertar su asombro y su deseo de hacerte caer en la cuenta de que te has equivocado.

A tener en cuenta

Preparar el entorno

Donde puedas jugar con el niño sin preocuparte por el desorden y tenga los juguetes a su alcance. Ya habrá tiempo de recoger. Cuando haya que hacerlo, invítalo a ayudarte.

Cuando juegues con él:

Colócate de tal forma que ambos podáis estar cara a cara.

trastornos del lenguaje

Debes estar atento a sus intereses:

Conseguirás que interaccione con más entusiasmo. Para ello puedes:

  • Imitar lo que hace. Por ejemplo, si se pone a jugar con el coche, haz lo mismo que él.
  • Interpretar sus intenciones:
    • Si al jugar dice alguna palabra, aunque no se le entienda muy bien, intenta adivinarla.
    • Guíate por el contexto. A continuación dí la palabra correcta.
    • No le corrijas, sólo debes decirla correctamente, recuerda que eres su modelo.
  • Ayudarle a ampliar su vocabulario:
    • Háblale de sus juguetes, de vuestras cosas, por ejemplo, de los zapatos de mamá o el pantalón de papá. Ejemplo:
    • «¡Mira!, ¡los zapatos de mamá!. De esta forma muy pronto será capaz de decir «mamá» cuando vea sus zapatos.
  • Habla sobre las acciones: podéis jugar a simular situaciones:
    • Comer
    • Dormir, mientras dices: «el niño come» o «el niño duerme»
  • Habla sobre el uso de las cosas: El objetivo es enseñarle la utilidad de los objetos. Por ejemplo:
    • Bebemos en el vaso.
    • Te bañas en la bañera.

Importante:

  • No utilices un lenguaje infantil: Recuerda que eres su modelo. Utiliza un lenguaje correcto y sencillo.
  • Adáptate a su nivel de lenguaje: Utiliza frases cortas con palabras que el niño ya conozca.
  • Habla despacio, con una buena pronunciación, en un tono agradable, divertido. Sentirá tu amor.

Niños con trastornos del lenguaje a partir de los 3 años:

Actividades

Con un álbum de fotos para:

    • Identificar a las personas conocidas.
    • Que cuente lo que están haciendo o dónde se encuentran.

Con revistas

Puedes hacer un collage. Invítalo a ayudarte, le encantará. Luego podéis inventar historias sobre ello.

  • A la hora de la ducha ve nombrando cada parte de su cuerpo. Le ayudarás a adquirir el esquema corporal correcto.
  • Cuando lo vistas, puedes ir diciendo el nombre de todas las prendas que se pone.
  • Utiliza música y canciones para bailar con el niño. En youtube encontarás muchas que te gustarán.
  • Le encantará ayudarte a realizar las actividades de la casa, por ejemplo cocinar contigo. Invítalo, será muy  divertido y te dará mucho juego.

En youtube he encontrado un canal de canciones infantiles que me parece gracioso.

Lo he encontrado en el canal «toycantando».  Te lo enseño por si te gusta

Hoy terminamos aquí. Deseo que esta entrada te haya resultado útil.

 

Autora: Inés Hijosa Lorenzo

Inés Hijosa

Pedagoga especializada en Dificultades de Aprendizaje.

Licenciada en Ciencias de la Educación.

Máster en Psicopatología del Lenguaje.

Máster en Educación Superior

Colegiada nº: 47699

correo:mihijosa@gmail.com

telf: 607265044

Bibliografía:

Celdrán Clares, Z. B. Trastornos de la Comunicación y el Lenguaje. En C. Clares. Murcia

Vives, M. M, (2008). Trastornos del desarrollo del Lenguaje y la Comunicación. Barcelona: Universidad Autónoma de Barcelona

N. F Sánchez Polo, L. G, (2010): Preparados. Listos. Ya!. Murcia: FEAPS

Monfort, M. (2001). Niños con un déficit semántico pragmático. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología. 188-194

Los trastornos del lenguaje tienen un gran impacto en la vida del niño

Pero tú puedes ayudarle a mejorar su forma de comunicarse

 

 

 

Trastornos del lenguaje

 

Trastornos del lenguaje se refieren a niños que no hablan a la edad esperada sin que exista una causa para ello:

  • Oyen bien.
  • Su inteligencia es adecuada.
  • Carecen de problemas emocionales.
  • Su entorno favorece el desarrollo de la comunicación.

 

Somos seres sociales. Necesitamos de los demás, interactuar con ellos y lo hacemos expresando nuestras intenciones, deseos y pensamientos. Para ello utilizamos el lenguaje.

Según la Real Academia Española EL LENGUAJE  es el conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta lo que piensa o siente. Además de lo anterior, el lenguaje nos permite:

  • Estructurar nuestros pensamientos.
  • Regular la conducta
  • Acceder a la información, a la cultura.

 

No es lo mismo hablar de trastornos del lenguaje que de trastornos del habla. En el segundo caso nos referimos a la dificultad para producir correctamente los sonidos de las palabras o tartamudear.

Hoy hablaremos de los primeros.

 

Los trastornos del lenguaje producen una gran frustración en los niños que lo padecen. No poder expresar lo que piensan, lo que desean, pueden hacerles tener problemas de conducta.

Los expertos nos dicen que el 40-60% de los niños con trastornos del lenguaje en Educación Infantil, los siguen padeciendo cuando son mayores. Los niños con trastornos del lenguaje tienen problemas para aprender a leer bien.

Es importante que tengas claro cómo se produce el desarrollo normal del lenguaje. Así podrás valorar si tu hijo o hija lo está adquiriendo bien.

 

Objetivos:

  • Tener claro cuando debes alarmarte por la forma de comunicarse de tu hijo.
  • Aprender estrategias para ayudarle a mejorar.

Todas las estrategias que te voy a indicar podrás utilizarlas con cualquier niño que no tenga un buen desarrollo del lenguaje.

 

Qué necesita el niño para adquirir lenguaje.

Lo normal es que el niño aprenda a hablar de un modo natural, sin que sus padres tengan que hacer algo especial. Pero para que esto ocurra es necesario:

  • Oír bien para que pueda captar el lenguaje de los que le rodean y aprenderlo.
  • Que su cerebro  esté bien desarrollado para poder descodificar lo que oye y ordenar a los órganos articulatorios que produzcan el lenguaje.
  • Discriminar correctamente los sonidos que componen las palabras.
  • Respirar sin problemas, pues cuando hablamos utilizamos el aire que tenemos en los pulmones.
  • Que su lengua se mueva con soltura en todas direcciones para poder producir las palabras.

Y que las personas de su entorno interactúen con él. El niño va a aprender a comunicarse en la relación diaria con los demás

 trastornos del lenguaje

Cómo se desarrolla el lenguaje cuando no hay problemas.

El desarrollo del lenguaje se relaciona con el desarrollo cognitivo.

Hablamos de dos períodos:

Prelingüístico, (desde el nacimiento hasta los 18 – 24 meses):

En los tres primeros meses se establece la relación entre la madre y el niño. Esta cubre sus necesidades:

Lo mantiene limpio, lo alimenta. Al hacerlo, habla con él, utilizando frases cortas, sencillas, exagerando la entonación, repitiendo las mismas palabras. Sin darse cuenta le está enseñando a hablar.

Alrededor de los seis meses, el niño comienza a jugar con los sonidos. Aparecen los laleos y balbuceos.

Al final de este período será capaz de decir sus primeras palabras

 

ESTADIO EDAD COMPORTAMIENTO
1 0-8 semanas Sonidos vegetativos, reflejos, llanto y agitación
2 8-20 Arrullos y risas. Sonidos consonantes nasales. El niño llora menos y controla mejor los sonidos que produce
3 16-30 Juego vocal.  Creciente control de los mecanismos del habla. Inicio de la secuenciación de sonidos
4 25-50 El niño interacciona con el adulto produciendo vocalizaciones
5 9-18 meses Aparecen las primeras palabras

 

Lingüístico, (desde los 2 hasta los 5- 7 años):

Al final de esta etapa el niño ha adquirido completamente el lenguaje. Según Piaget, a nivel cognitivo, es capaz de crear imágenes mentales para cada uno de los objetos de su entorno, es decir, los representa.

En esta etapa:

  • El niño relaciona la palabra con el el objeto que la representa.
  • Comprende algunas palabras y órdenes simples: «enséñame los ojos», «¿Dónde está mamá?».
  • Se sienta sin ayuda.

Aparece el egocentrismo: no es capaz de tener en cuenta otros puntos de vista, sólo el suyo.

Adquiere el juego simbólico: jugar a «hacer como si». Es decir, juega imitando situaciones de la vida real.

 trastornos del lenguaje

Esto le permite:

  • Desarrollar su empatía al ponerse en  la «piel» de otras personas.
  • Comprender el mundo que le rodea.
  • Ampliar su lenguaje.

Entre los 2 y los 4 años surge la edad del ¿Por qué?.

 18 meses:
  • Aprende a coger las cosas y a soltarlas. Camina precipitadamente y sabe sentarse en una silla prácticamente sin ayuda.
  • Baja las escaleras sentado.
  • Su vocabulario se va ampliando, (más de tres palabras y menos de 50).
  • Reconoce las partes de su cuerpo.
  • Si se le muestran los dibujos de una lámina, es capaz de mantener por un par de minutos, la atención.
  • La comprensión progresa rápidamente y habla utilizando una palabra para expresar una idea, (holofrase).
  • Le gusta jugar con las personas que le rodean: pedir, dar, abrazar, saludar…
A los 24 meses:

 trastornos del lenguaje

  • Corre y sube y baja las escaleras utilizando un solo pie.
  • Comienza a controlar esfínteres durante el día.
  • Une palabras para formar frases.
  • Tiene un vocabulario de unas 50 palabras de objetos que le son familiares.
  • Comprende verbos como «¡Ven!», «¡Siéntate!», «¡Quieto!». «Dame tu osito».
  • Aparecen las ecolalias, (repite las palabras que oye).
  • Muestra interés por comunicar.
  • Habla de sí mismo en 3ª persona.
30 meses:
  • Puede saltar con los dos pies.
  • Se mantiene a la pata coja durante unos segundos.
  • Sabe andar de puntillas durante un ratito.
  • Salta desde una silla.
  • Su vocabulario se va ampliando y se enfada si los adultos no le entienden.
  • Comprende todo lo que se le dice.
  • Cuando habla, sus frases son de 3 ó 4 palabras.
  • Empieza a utilizar palabras abstractas.
  • Sabe decir si es niño o niña.
  • Dice su nombre y su apellido y comienza a usar la palabra «yo»
Tres años:
  • Le gusta contar las cosas que han pasado..
  • Su vocabulario es de unas 1000 palabras y habla con frases correctas.
  • Sabe andar de puntillas.
  • Correr con suavidad, aumentando y disminuyendo su velocidad.
  • Sube las escaleras alternando los pies.
  • Puede montar en triciclo.
A los 4 años:
  • Sabe saltar una cuerda.
  • Saltar sobre su pie derecho.
  • Caminar siguiendo una línea.

 

A los 5 años  su lenguaje es correcto, con gran vocabulario.

Qué son los trastornos del lenguaje.

Se refieren a los niños que no hablan a la edad esperada sin que exista una causa que lo justifique: oyen bien. Su inteligencia es adecuada. No tienen problemas emocionales y su entorno favorece el desarrollo de la comunicación.

A principios del siglo veinte se describen los primeros casos de niños con síntomas parecidos a los que presentaban los adultos que habían sufrido lesiones en el cerebro, (afásicos). Sin embargo estos niños no habían tenido sufrido ninguna.

Este trastorno recibió el nombre de disfasia del desarrollo. Actualmente se ha sustituido por el de Trastornos del lenguaje.

Para diagnosticarlo utilizamos los criterios del DSM 5, manual recomendado por la Asociación americana de psiquiatría para identificar los trastornos del neurodesarrollo.

En la última revisión del DSM 5, los trastornos del lenguaje se engloban dentro de un bloque nuevo: los trastornos de la Comunicación

Síntomas según el DSM 5.

Trastorno del lenguaje se refiere a dificultades persistentes en la adquisición y uso del lenguaje en todas sus modalidades, (hablado, escrito, lenguaje de signos u otro).

 

Síntomas:

Deficiencias en la compresión o la producción que incluyen:

  • Vocabulario reducido, (conocimiento y uso de las palabras).
  • Estructura gramatical limitada, (capacidad para situar las palabras y las terminaciones de palabras juntas para formar frases basándose en reglas gramaticales y morfológicas).
  • Deterioro del discurso, (capacidad para usar vocabulario y conectar frases para explicar un tema o una serie de sucesos o tener una conversación).
  • Las capacidades de lenguaje están, desde un punto de vista cuantificable, por debajo de lo esperado para la edad.
  • Limitaciones funcionales en la comunicación eficaz, la participación social, los logros académicos o el desempeño laboral, de forma individual o en cualquier combinación.
  • El inicio de los síntomas se produce en las primeras fases del desarrollo.
  • Las dificultades no se pueden atribuir a un deterioro auditivo o sensorial, a una disfunción motora o a otra afección médica o neurológica y no se explica mejor por una discapacidad intelectual o retraso global del desarrollo.

Cuándo debes preocuparte.

 trastorno del lenguaje

De 0 a 6 meses:

  • El bebé no presta atención al rostro del adulto.
  • Los sonidos del entorno no parecen interesarle.
  • Cuando quieres jugar con él a juegos del tipo cucú, no participa.
  • Las cosquillas no le hacen reaccionar.
  • No canturrea, (no emite sonidos ni gorjeos cuando está solo o cuando juegas con él).

Desde los 7 meses al año.

  • No anticipa las rutinas, como la comida o el paseo
  • El niño no muestra interés por comunicarse a través de la mirada, los gestos o vocalizando.
  • Observas que no imita los gestos y acciones con los juguetes cuando lo haces tú.
  • No responde a su nombre.
  • No utiliza una o dos palabras para nombrar objetos, (mamá, papá, no, agua), (lo normal es que no las diga con claridad).

Desde el año al año y medio.

Cuando quiere algo no lo señala.

No sabe decir adiós o saludar con gestos.

Parece no entender las órdenes y palabras sencillas.

Año y medio a dos años:

Sólo sabe decir «papá» y «mamá». El resto son palabras ininteligibles.

No comprende el «no».

No tiene juego simbólico, (no juega a hacer lo que ve en mamá o papá).

Cuando necesita o quiere algo, no recurre a los adultos.

Dos a tres años:

Su vocabulario se limita a unas cuantas palabras.

No sabe decir su nombre, su edad o si es niño o niña.

No parece interesado en comunicarse.

Tiene dificultad para comprender los estados de ánimo de los demás.

Tres a cuatro años:

Habla utilizando oraciones de sólo dos palabras.

Los otros niños no despiertan su interés.

No saluda ni dice adiós .

Tiene dificultad para mantener una conversación.

Cuando habla omite sílabas.

Tiene dificultades para describir los acontecimientos o decir lo que está ocurriendo.

De cuatro a cinco años.

Presenta dificultades para comprender las reglas del juego.

No comprende frases largas o de significado abstracto.

Su forma de hablar es ininteligible pues no pronuncia muchos sonidos.

No hace preguntas.

Cinco años

No sabe mantener una conversación.

Sigue hablando con frases sencillas. No utiliza frases compuestas.

No describe los objetos.

Qué puedes hacer para ayudar a tu hijo a comunicarse mejor.

La Asociación ASTRAPACE ha publicado una guía que puedes encontrar en el centro DELETREA. Está dirigida a los padres que tienen hijos con poco desarrollo del lenguaje. Las ideas que te presento aquí las he tomado de ellos.

 

Hoy te presentaré estrategias que tienen los objetivos siguientes:

  • Establecer un vínculo de apego bueno con tu bebé.
  • Despertar su interés por el entorno.

trastornos del lenguaje

Cuando las pongas en práctica debes estar atenta a:

  • Cualquier señal comunicativa que emita el niño para comunicarse o llamar tu atención:
    • Expresiones faciales.
    • Llanto.
    • Mirada.
    • Sonidos.
    • Expresiones corporales…).

Así te comunica sus deseos y necesidades.

Dale tiempo para que se exprese, espera observando, tranquilizando, jugando.

Actividades:

  • Aprovecha las ocasiones en que el bebé llora. Entonces dale masajes en la espalda o en el estómago, suavemente,  para tranquilizarlo.
    • Háblale dulcemente mientras lo haces. Así asociará el mensaje verbal tranquilizador con su bienestar físico.
  • Aprovecha todas las oportunidades para hablarle en un tono dulce y suave:
    • cuando come, en el baño, al vestirle… Sonríele cuando lo haces.
  • Cuando lo cojas en brazos, colócalo de forma que pueda verte la cara mientras le hablas o juegas con él.
  • Mírale cuando le hablas o le sonríes y haz que te mire.  Mantén su mirada.
  • Dale la oportunidad de responder cuando hables con él. Debes estar atento pues él puede hacerlo con un sonido, una sonrisa, o un llanto.

 

  • Cuando le hables hazlo con entonaciones distintas: de alegría, tristeza, de interrogación….
  • Exagera las vocales y varía el volumen. Recuerda hacer pausas largas para que el niño pueda responderte.
  • Acompaña lo que le dices con gestos apropiados de tu cara.
  • No lo tengas siempre en la misma habitación aislado. Pon música suave a un lado y a otro del niño.
  • Tómalo en brazos y háblale mucho. Deja que sus hermanos o primos, tíos y abuelos hagan lo mismo.
  • Llévalo de paseo a diferentes ambientes: el jardín, la calle, supermercado….

 

  • Cuando tengas su cara frente a la suya, coge una de sus manos y da una palmadita en tu cara, Muestra sorpresa. También puedes frotar tu rostro con las manos del niño mientras le hablas.
  • La hora de la comida puede ser un momento especial:

    • Centra su atención cuando le des de comer y sonríele cuando te mire.
    • Cuéntale lo que le das para comer, (¡Qué rico el puré!. ¿Quieres un poquito más?).
  • Juega con él a hacerle cosquillas, balancéalo.
  • Escóndete detrás de un pañuelo y aparece de repente mientras dices «cu – cú», para provocar su risa.
  • Juega a los «cinco lobitos», a «palmas palmitas»…

Hoy terminamos aquí. Deseo que te te haya resultado útil.

Autora: Inés Hijosa Lorenzo

Inés Hijosa

Pedagoga especializada en Dificultades de Aprendizaje.

Licenciada en Ciencias de la Educación.

Máster en Psicopatología del Lenguaje.

Máster en Educación Superior

Colegiada nº: 47699

correo:mihijosa@gmail.com

telf: 607265044

Fuentes Consultadas:

Celdrán Clares, Z. B. Trastornos de la Comunicación y el Lenguaje. En C. Clares. Murcia

Vives, M. M, (2008). Trastornos del desarrollo del Lenguaje y la Comunicación. Barcelona: Universidad Autónoma de Barcelona

N. F Sánchez Polo, L. G, (2010): Preparados. Listos. Ya!. Murcia: FEAPS

Monfort, M. (2001). Niños con un déficit semántico pragmático. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología. 188-194

Qué son las habilidades sociales y por qué es importante que el niño las tenga

Cómo protegen al niño y al adolescente

Programa detallado para trabajar en familia y desarrollarlas en el niño

 

Los niños con habilidades sociales saben solucionar conflictos, se relacionan mejor con los demás y son emocionalmente estables, de este modo saben defender sus derechos.

Además las habilidades sociales les protegen de caer en el consumo de drogas y alcohol.

Uno de los mayores legados que podemos dejar a nuestros hijos es ayudarles a desarrollarlas.

¿Te gustaría saber cómo hacerlo?.  Te lo explicaré paso a paso

Te darás cuenta de tus propias habilidades sociales. Si crees que no las tienes, sabrás cómo desarrollarlas.

¿Qué se entiende por habilidades sociales?

Una persona con habilidades sociales sabe expresar sus emociones, deseos y opiniones respetando las de los demás. Además lo hace de tal forma que sus palabras no molestan ni hieren.

Características de las personas con habilidades sociales.

 habilidades sociales

 

Saben escuchar:

Me refiero a que escuchan de verdad lo que la otra persona les está contando, de manera que perciben sus sentimientos, las emociones que esa experiencia les ha producido, no se quedan simplemente en sus palabras.

Hacen amigos fácilmente:

Una persona que sabe escuchar y que procura no herir a los demás cuando expresa sus deseos atrae a los demás.

Tienen capacidad de negociación:

Saber defender los derechos personales sin ofender es una gran ventaja para conseguir cualquier propósito, por ejemplo, un aumento de sueldo o un puesto de trabajo mejor.

Cuando se trata de adolescentes:

Sabrán cómo proponer planes alternativos cuando el grupo les presione para hacer algo que no quieran hacer.

Se atreven a decir «no» cuando es necesario: 

Esto no es tan fácil. Muchas personas no lo hacen por miedo a que los demás dejen de ser sus amigos. Esta habilidad es muy importante a cualquier edad. En la adolescencia protege al niño de caer en el consumo de drogas y alcohol.

Si te preocupa este tema, puede interesarte leer más sobre ello. Adolescencia y riesgo de consumo de drogas

Saben pedir favores:

Y no temen hacerlo. Una persona sin habilidades sociales puede no atreverse a hacerlo por vergüenza o inseguridad.

Son capaces de iniciar conversaciones, mantenerlas y terminarlas.

Reconocen sus emociones y sentimientos:

Esto les ayuda a relacionarse bien con la gente. ¿Te has dado cuenta de que a menudo cuando estamos enfadados tenemos la tendencia de pagarlo con los que se encuentran a nuestro lado sin darnos cuenta?. Cuando  reconocemos el enfado que sentimos podemos evitar hacer esto.

Saben enfrentar los conflictos, los desafíos de la vida:

Por muy difíciles que sean las situaciones que tengan que vivir, al confiar en sí mismos estarán seguros de salir adelante y esa convicción será la clave para conseguirlo.

Como puedes ver tener habilidades sociales nos ayuda a ser más felices.

Características del niño que tiene habilidades sociales.

Habilidades sociales

Un niño con habilidades sociales:

  • Hace amigos con facilidad.
  • No suele meterse en problemas.
  • Tiene confianza en sí mismo y se muestra alegre.
  • Le gusta trabajar en equipo.

Cuando le faltan las habilidades sociales:

  • Puede ser excesivamente tímido pues no confía en si mismo ni en sus posibilidades.
  • Suele ser impulsivo, con dificultad para controlar sus emociones, por lo que tiene problemas con los amigos.
  • Su nivel de frustración es muy bajo, por lo que cualquier cosa le puede enfadar y  meterse en peleas fácilmente.
  • Le resulta difícil hacer amigos o mantenerlos.

 Cómo ayudar al niño que no tiene habilidades sociales.

Si crees que a tu hijo o hija le faltan habilidades sociales, debes saber que pueden desarrollarse. Puedes ayudarle.

¿Te animas a hacerlo?. Será divertido. Además, como te he dicho:

  • Te ayudará a conocerte mejor.
  • Mejorarás tus propias habilidades sociales.
  • Verás cómo tu hijo mejora poco a poco y es más feliz.
  • Vuestro vínculo se fortalecerá.

Programa para desarrollar las habilidades sociales.

 habilidades sociales

Primer paso: Averigua si el niño tiene habilidades sociales.

El niño puede carecer de habilidades sociales por diferentes motivos, uno de ellos es la falta de inteligencia emocional, que será el tema de hoy.

Una persona con inteligencia emocional reconoce sus emociones y es capaz de controlarlas. También reconoce las emociones de los demás, por eso es capaz de decir lo que piensa sin herir.

Para saber si el niño tiene este problema, contesta a las siguientes preguntas:

  • ¿Es impulsivo?…
  • ¿Le cuesta controlar sus emociones?…
  • ¿Se enfada fácilmente por cualquier cosa?…
  • ¿Cuando se enfada puede decir barbaridades aunque más tarde te pida perdón?…

Si has contestado con un Sí a la mayoría de las preguntas, posiblemente al niño le falta inteligencia emocional.

Segundo paso: Descubre si las posees tú.

Contesta a las preguntas anteriores pensando en ti. Te ayudará a conocerte mejor. No puedes enseñar al niño a controlar sus emociones si tú no controlas las tuyas. Recuerda que los niños aprenden por imitación.

Si al hacerlo te has dado cuenta de que también debes mejorar en este aspecto, te animo a poner en práctica este programa. Hacerlo con el niño te ayudará.

Objetivo del programa

Las actividades que te voy a proponer tienen como objetivo trabajar la inteligencia emocional, es decir, aprender a identificar lo que sentimos al relacionarnos con los demás y responder de un modo adecuado.

Lo haremos jugando siempre que podamos, imprimiendo emoción a cada actividad y alegría. El investigador en neurociencia Francisco Mora nos dice que la emoción es esencial para aprender:

«Sólo se puede aprender aquello que se ama…aquello que le dice algo a la persona».

En el siguiente enlace puedes leer un artículo muy interesante sobre este tema  Cómo aprende el cerebro

Cómo hacerlo:

Te voy a proponer actividades para niños entre 4 y 9 años y para adolescentes.

Estrategias para aprender  a identificar las emociones:

Para desarrollar la inteligencia emocional es necesario aprender a identificar lo que sentimos. Puedes trabajarlo con el niño de la siguiente forma:

Para niños de 4 a 6 años:

Puedes empezar viendo con él el siguiente vídeo. Servirá como una primera aproximación a las emociones básicas:

  • Miedo
  • Rabia
  • Tristeza
  • Alegría

No he encontrado el nombre de la persona que ha creado este canal. El vídeo me parece muy bueno. Gracias por compartirlo.

Para niños de 7 a 12 años:

Puedes utilizar este otroLo he encontrado en el canal de Fran Azbau

Con niños de 4 a 6 años:

 habilidades sociales

1º Siéntate a verlo con él:

Interacciona con el niño. Baila con la canción y anímale a hacerlo, imprimiendo alegría al baile.

Pregúntale por las distintas emociones de la canción para ayudarle a reconocerlas:

Cuando identifique cada una, enséñale a poner caras para expresar cada emoción. Ponlas tú e invítale a imitarte. Al hacerlo tú primero entenderá la dinámica del juego, además esta actividad te ayudará a reconocer tus propias emociones.

. Dibuja en folios o en cartulinas caras que expresen cada una de las emociones:

Colócalos en la habitación del niño o en la estancia que utilizas para trabajar con él. Puedes proponerle el siguiente juego: Cuando esté triste, se colocará al lado de la cara que refleje la tristeza. Hará lo mismo con cada una de las emociones. Si lo haces habitualmente, se convertirá en un hábito que le ayudará a identificar lo que siente, a reconocerlo.

Aprovecha cualquier momento para hacer esto, comenzando tú. Puedes decir por ejemplo; «estoy contento» y pones cara de alegría o te colocas al lado de su dibujo.

habilidades sociales

Niños de 7 a 12 años:

Puedes hacer lo siguiente:

Cuando terminéis de ver el vídeo pregúntale por las diferentes emociones.

Si le haces preguntas intenta que sean preguntas abiertas, es decir, que no se respondan con un simple «sí» o » » no», de esta manera razonará la respuesta.

Si te gusta cocinar ínvítale a hacer galletas contigo:

¡Puede resultar muy divertido!. Se trata de galletas muy especiales pues en cada una de ellas dibujaremos caras que expresen las distintas emociones. Cada vez que hagáis una debéis decir el nombre de la emoción.

 habilidades sociales

Esto te dará mucho juego. Por ejemplo, puedes preparar una merienda con la familia o con sus amigos. Puedes llamarle «La merienda de las Emociones». 

El juego puedes hacerlo de la siguiente forma:

  • Cada uno cogerá una galleta.
  • Identificará la emoción que representa y dirá cómo se llama.
  • Pondrá una cara que la imite.
  • Explicará, a su manera, qué se siente cuando nos embarga esa emoción.

El siguiente vídeo te resultará muy útil para que aprenda a identificar las diferentes emociones.

 

Para niños de todas las edades:

Se trata de confeccionar «El libro de la alegría». Le ayudará a identificar la emoción de la alegría.

Puedes utilizar un álbum o crearlo tú. En él plasmaréis momentos felices que hayáis vivido juntos:

  • Cumpleaños
  • Navidades
  • Viajes
  • Visitas al zoo…. todo vale.

Comenzaréis poniendo la foto que recuerde esa situación, escribiendo debajo de qué trata, por ejemplo, para enseñarle a identificar la alegría la frase será del estilo de:

«Estoy contento porque….»

Una variante será utilizar varias emociones. Si en alguna de las fotos se le ve triste o enfadado escribirá:

«Aquí estaba enfadado porque….»

También puedes hacer «El cuento de las emociones»

  • Comienza repasando el nombre de las emociones para recordarlas.
  • Proponle dibujar una cara que represente una emoción. La que elija.
  • El juego consiste en inventar un personaje y escribir una historia sobre él: ¿Por qué siente esa emoción?, ¿qué le ha pasado?.

Hoy terminaremos el programa para desarrollar las habilidades sociales con un vídeo que podrás utilizar con niños de todas las edades. Lo he encontrado en canal de Psicólogo y Coach Pineda y me ha gustado mucho.

Nos enseña juegos para realizar con niños inquietos. Yo creo que con estos juegos triunfarás, sean como sean los niños

Pero antes de dar por finalizado el artículo quiero recalcar lo que debes tener en cuenta desde ahora y para siempre: haz ver al niño lo importante que es. Esto le ayudará a tener autoestima.

Pero no sólo eso. Ayúdale a darse cuenta de que él es importante y las demás personas también. Le ayudará a tratar a los demás con respeto y consideración. Este tema lo dejaremos para otra ocasión.

Deseo que este artículo te haya resultado útil. Si pones en práctica el programa y te animas a escribirme para contar cómo te ha ido será estupendo. También puedes dejar tu comentario aquí. Te contestaré encantada.

Autora: Inés Hijosa Lorenzo

Inés Hijosa

Pedagoga especializada en Dificultades de Aprendizaje.

Licenciada en Ciencias de la Educación.

Máster en Psicopatología del Lenguaje.

Máster en Educación Superior

Colegiada nº: 47699

correo:mihijosa@gmail.com

telf: 607265044

Fuentes Consultadas:

Casares, I. M. Programa de Enseñanza de las Habilidades Sociales de Interacción Social, (PEHIS). Madrid. CEPE

Batina Lacunza, Ana Contini de González, Norma. Las habilidades sociales en niños y  Adolescentes. Su importancia en la prevención de los trastornos psicopatológicos. Fundamentos en Humanidades (en línea) 2011, XII. Disponible en <http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=18424417009> ISSN 1515-4467

Brandén N, (1995). Los seis pilares de la autoestima. Barcelona: Paidós

El niño que no tiene amigos puede tenerlos si le ayudas.

La dificultad para tener amigos puede deberse a diferentes causas.

Entre ellas, los problemas de aprendizaje

Aunque la dificultad para tener buenas relaciones sociales no es exclusiva de este grupo de niños

el niño que no tiene amigos puede ser agresivo

 

El niño que no tiene amigos puede llegar  a mostrarse agresivo.

Es una forma de defenderse de un entorno que percibe hostil.

Quizá le faltan habilidades sociales.

O no sabe controlar sus emociones.

Lo cierto es que algo está fallando y no lo sabe remediar.

El niño que no tiene amigos necesita tu ayuda.

Es importante averiguar qué le impide tener buenas relaciones sociales:

¿Tiene dificultades de aprendizaje?.

Los niños con TDAH, por ejemplo, suelen ser rechazados por sus compañeros debido a su impulsividad.

Debes saber que las habilidades sociales se pueden aprender.

Tener habilidades sociales implica, entre otras cosas,  saber relacionarse adecuadamente con los demás.

Pero debes tener en cuenta algo importante:

Tú eres el modelo de tu hijo de tu hijo.  Los niños aprenden por imitación:

Aprenderá a relacionarse con los demás viendo cómo lo haces tú.

El niño que no tiene amigos necesita establecer relaciones sociales adecuadas.

Para aprender, requiere de modelos de actuación correctos.

Si no te resulta fácil, no pretendas enseñarle a hacerlo.

Mira la siguiente situación. Te la muestro a través de este vídeo.

¿Qué te ha parecido la forma en que ha actuado este padre?. ¿Te parece una buena manera de resolver conflictos?

Debes asegurarte de que tienes las competencias que deseas enseñar a tu hijo.

¿Cómo le puedes ayudar?.

Te propongo las estrategias siguientes:

Enseñále a Escuchar a los demás de forma activa.

Es decir, ser capaz de comprender las ideas, sentimientos y emociones de la persona que le habla.

Para ello debe tener empatía.

La Real Academia de la lengua Española define la empatía como:

«La capacidad de identificarse con alguien y compartir  sus sentimientos».

Es decir, comprender cómo se sienten los demás.

Puedes hacerlo proponiéndole actividades que le encantarán. Por ejemplo:

Visitar un refugio de perros abandonados ayudando a cuidarlos durante un día.

Hay muchos. En Madrid está el Refugio. Te dejo el vídeo donde podrás ver a Nacho Paunero explicando lo que hacen

La labor que realizan es extraordinaria.

A tu hijo le encantará cuidar a los perros por un día. Además le estarás ayudando a:

  • Ser responsable.
  • Preocuparse por los demás.
  • Aprender que cuando se quiere tener un perro, no se puede abandonar si te cansas de él.
  • Comprender cómo se sienten los animales abandonados.
  • Y la emoción que produce ayudarles.

Convertirse en tutor de algún compañero que lo necesite.

Si a tu hijo se le da bien alguna asignatura, propónle ayudar a un compañero que vaya mal en ella.

Aunque tenga dificultades de aprendizaje, lo más seguro es que alguna cosa se le dé muy bien.

Incluso jugar a la play.

Sí, has leído bien. Este juego, controlado por tí, no tiene por qué dar problemas.

Cuando llevas el control, enseñar a los compañeros que no tienen tanto éxito como él, le ayudará a tener amigos.

Hay muchas formas de ayudar a los demás.

Observa a tu hijo para descubrir sus puntos fuertes. Los tiene sin duda.

Aunque no disponga de mucho tiempo, ayudar a los demás tiene muchos beneficios

Enseñándole a ser positivo:

Enséñale a mirar el lado bueno de las cosas. En una palabra. Enséñale a ser optimista.

No te asustes. No me refiero a no hacer frente a los problemas. Hablo del optimismo inteligente.

El optimismo nos ayuda a enfrentar los problemas de la vida con decisión.

Los expertos nos dicen que los niños optimistas tienen más éxito escolar.

Que los adultos con esta cualidad, triunfan en su trabajo.

Y que tienen mejor salud que las personas pesimistas.

Me encanta cómo lo explica el vídeo que he encontrado en el canal «dosabrazos». Se llama «El optimismo Inteligente»

¿Qué te ha parecido?

El niño que no tiene amigos puede aprender a ser optimista.

¿Cómo le puedes enseñar?:

Reflexiona sobre los mensajes que recibe de tí cuando hace las cosas mal.

Una regañina exagerada le hará sentirse culpable y no le ayudará a mejorar.

No digo que no debas hacerle ver sus errores, hazlo, pero controlando tus emociones. Positivamente.

No es fácil cambiar nuestro estilo de actuar. Te propongo las siguientes estrategias:

  1. Piensa en los mensajes que das a los demás cuando hacen algo que no te gusta.
  2. Si no te resulta fácil, pregunta a tu familia qué dices cuando te enfadas. No es agradable pero te ayudará.
  3. Haz una lista con las frases que utilizas.
  4. Busca las razones que te hacen decirlas. ¿Qué te molesta?. ¿Qué esperas de ellos?
  5. Ayúdate recordando las situaciones en que se produjeros: ¿quién estaba presente?. ?Donde estábais?
  6. Intenta encontrar la causa que te hace actuar así:
    1. ¿Temes que la situación se te escape de las manos?.
    2. ¿Te parece que no tienen en cuenta tus necesidades?
    3. ¿No soportas perdes el control de las situaciones?
    4. ¿Tienes poca paciencia por estar cansado?…… lo importante es que descubras por qué lo haces.
  7. Recuerda las consecuencias que se han producido cuando has criticado de esa forma.
    1. Si puedes, escríbelo.
    2. Al lado de esas actuaciones, escribe las consecuencias que han tenido.
  8. Ahora escribe las frases que utilizas a tu hijo cuando lo criticas
    1. ¿Qué sucede a continuación?.
    2. ¿Os enzarzáis en una discusión?.
    3. ¿Pierde los papeles y te falta al respeto?
    4. ¿Opta por callarse y se retira dolido?
  9. Mantén un registro de estas situaciones.
    1. Al lado de cada actuación negativa tuya, escribe otra forma de hacer las cosas.
    2. Esa nueva forma de actuar, ¿habría cambiado las consecuencias?.
  10. Reconoce las cosas buenas que tienen las personas que te hacen enfadar así. De tu hijo.
  11. Sé agradecido por ellas. Acéptalas.
  12. Acepta también que puedes cambiar y desea cambiar.

Si aprendes a decirle lo que no te gusta, sin dañar sus sentimientos, querrá mejorar.

El niño que no tiene amigos necesita aprender a reconocer sus emociones.

Cuando las reconoce, comprende su forma de actuar. Entiende a los demás

Los expertos nos dicen que hay 4 emociones básicas:

  1. Cólera
  2. Alegría.
  3. Miedo.
  4. Tristeza.

A estas hay que añadir otras 4 secundarias:

  1. Amor.
  2. Sorpresa.
  3. Vergüenza.
  4. Aversión.

¿Cómo le puedes ayudar?.

En la web de la Universidad Internacional de Valencia, (VIU), he encontrado unas ideas estupendas.

Te voy a explicar una de ellas:

El diccionario de las emociones:

el niño que no tiene amigos debe aprender a conocerse

Reconociendo emociones

• Entre todos podéis preparar una caja, (plástico o cartón).

• En hojas o cartulinas, debéis escribir el nombre de todas las emociones.

• Puede acompañarse de algún dibujo representivo para identicarlas mejor:

    Caras de alegría, enfado, etc

• Podéis colocar la caja en un lugar visible y accesible.

• Junto a ella, un cuadernito y un lápiz.

• Cuando sintáis una de las emociones, la escribiréis en una de las hojas y la introduciréis en la caja.

• Puede añadirse un breve comentario de la situación en que se ha producido.

• Un día de la semana, cuando todos dispongáis de tiempo, sacaréis los papeles de la caja para leerlos

• Podéis hacer una reflexión, sin criticar:

  ¿Se podía haber resuelto de otra forma?

El objetivo es aprender a identifcar las emociones y desarrollar recursos de afrontamiento.

Terminaremos aquí, si no resultará demasiado largo.

Si tu hijo no hace amigos con facilidad, quizá te animes a poner en práctica alguna de estas estrategias.

Si lo haces y necesitas ayuda para organizarlo, estaré encantada de hacerlo. Los resultados te sorprenderán.

Fuentes Utilizadas:

Shapiro. (1997). La Inteligencia Emocional de los Niños. México: Vergara Editor S.A

Inés Monjas. Habilidades Sociales Y Necesidades Educativas Especiales. Universidad de Valladolid.

VIU. Ejemplos de Juegos para Trabajar Emociones en Clase. Universidad de Valencia

Superdotados. Si te hablan de niños con estas características, ¿qué te viene a la mente?

¿Quizá que se trata de niños con un expediente académico excelente?

¿Los más aplicados y obedientes de la clase, los que sobresalen?

El 68% de los niños superdotados fracasa o deja los estudios, según podemos leer en la web de Diario Público, Aquí tienes el enlace por si te interesa leer el artículo completo.

«En cada aula puede haber un niño con alta capacidad intelectual o un talento específico, aunque muy pocos están identificados y completan su formación. 

¿Qué entedemos por Superdotados?. Según la Organización Mundial de la Salud, son los alumnos que tienen un coeficiente intelectual igual o superior a 130 en un test de inteligencia,

La web de la Asociación Española de Superdotados y Talentos, (AEST),  lo explica así:

«Se trata de una inteligencia muy superior a la media, un potencial para desarrollar, una forma de aprender y de sentir diferente y un desarrollo asincrónico».

◊ Desarrollo Asincrónico se refiere a que su desarrollo intelectual va por delante de su crecimiento. Pueden entender ciertos acontecimientos como si fueran adultos, pero no saben gestionar las emociones que dichos acontecimientos les producen.

Suele pensarse que los superdotados son los que obtienen las mejores notas, los más brillantes… pero muchas veces sucede todo lo contrario.

¿Sabías que a veces los profesores no aceptan el diagnóstico de «superdotado» de un alumno porque tiene un rendimiento académico muy bajo?.

No es lo mismo ser inteligente que tener altas capacidades. Todos las personas superdotadas lo son.

Pero no todos los muy inteligentes tienen altas capacidades intelectuales.

En un interesante trabajo realizado por las Dras. Luz F. Pérez Sánchez, (Universidad Complutense de Madrid) y Olga Diaz Fernández, (Universidad de Santiago), nos explican las razones del fracaso escolar de este colectivo.

Te voy a señalar algunas.

CARACTERÍSTICAS REPERCUSIONES ESCOLARES REPERCUSIONES SOCIO EMOCIONALES
Adquisición y retención rápida de la información Oposición a las rutinas. Falta de Atención Impaciente con la lentitud de otros
Habilidad y rapidez para abstraer, conceptualizar y sintetizar. Disfrutan con el trabajo intelectual. Cuestionan los métodos de enseñanza. Pretenden organizar el trabajo escolar según su criterio Rechazan y omiten detalles en sus intercambios de información
 Amplitud de vocabulario. Elevada comprensión de ideas complejas y abstractas Llegan a aburrirse en el colegio. Por la riqueza y precisión de su lenguaje son fácilmente etiquetados como «sabelo-todo» Se sirven del lenguaje para escapar de situaciones o responsabilidades
Creatividad e imaginación. Habilidad para ver distintas posibilidades y alternativas Tendencia a romper las rutinas. Se obstinan en obtener respuestas satisfactorias Esperan lo mismo de los demás
Son independientes, con tendencia al trabajo individualizado. Confían en sí mismos Se empeñan  en hacer las cosas a su manera. No acatan las normas de la clase Pueden rechazar a los padres o amigos si estos intentan ser muy absorbentes o protectores
Sensibilidad, empatía por los demás, deseo de ser aceptado Su sensibilidad puede ser interpretada en ocasiones como «blandenguenría» Sensibilidad a la crítica y al rechazo social. Necesidad de éxito y reconocimiento
Intensidad emocional. Idealismo y depresión existencial Sensibilidad ante situaciones que les pueden convertir en el blanco de la burlas y crearles sufrimiento Accesos de ansiedad que pueden degenerar en problemas físicos

Quizá al leer esto puedas pensar que tener un hijo superdotado es una desgracia. Pero no es así. Si se detecta a tiempo y recibe la atención que necesita, verás que se trata de un don extraordinario.

¿Cómo saber si un niño es superdotado?.

Los investigadores sobre este tema nos dicen que que no todos los niños con altas capacidades tienen las mismas características. Sin embargo señalan algunas:

  • Suelen ser bebés muy demandantes.
  • Se sobreestimulan fácilmente.
  • Con un desarrollo psicomotriz muy elevado.
  • levantan la cabeza y fijan la mirada antes del mes de vida.
  • Pueden decir sus primeras palabras con sentido hacia los cinco o seis meses.
  • Muy intensos emocionalmente.
  • Con baja tolerancia a la frustración.
  • Con grandes habilidades de empatía siendo muy pequeños.
  • Muy cuestionadores. Desafían la autoridad.
  • Interesados por temas existenciales, como la muerte o el sentido de la existencia.
  • Suelen aprender a leer o escribir solos.

En mi próxima entrada te hablaré de la la importancia de apoyar emocionalmente a los niños con altas capacidades para que puedan desarrollarse adecuadamente.

Quiero terminar con un vídeo del programa Redes: El fracaso de los superdotados.

Como todos, es un poco largo. Pero no dejes de verlo cuando tengas tiempo, si te interesa este tema.

Me encanta como empieza: «No me digan que no es extraño, paradógico que para identificar a un niño superdotado tengamos que esperar a que tengan malas notas en el colegio»

¿Te animas a hacer un comentario?. Tal vez te apetezca compartir tu experiencia o preguntar alguna duda. Te invito a hacerlo. Me sentiré muy feliz

Fuentes Consultadas:

Luz F. Pérez Sánchez. O.D Bajo Rendimiento Académico y Desintegración Escolar en Alumnos de Altas Capacidades. Madrid: Universidad Complutense de Madrid

Asociación Española de Superdotados y Talentos: AEST. www.aest.es

El Mundo del Superdotado: www.elmundodelsuperdotado.com

https://youtu.be/lyufU5XLHkU

Protege a tu hijo de sufrir buylling ayudándole a ser emocionalmente fuerte

Este post es una continuación de los anteriores:

El buylling. Agresores y víctimas

 ¿Proteges a tu hijo del buylling?

Así lo defiendes del buylling ,

Aquí te dejo los enlaces por si quieres empezar por el principio

Protege a tu hijo haciéndole fuerte. Los niños que tienen una buena Inteligencia Emocional están preparados para hacer frente a las posibles provocaciones de sus compañeros.

En mis anteriores post te hablaba de las características que suelen tener las víctimas del buylling:

Son niños callados, sin recursos de afrontamento, con baja autoestima.

Tú puedes enseñarle a ser emocionalmente fuerte. Pero recuerda que eres el espejo donde se mira tu hijo, su modelo.

Tu forma de actuar,  de enfrentar los problemas le enseña a hacerlo.

Para él eres una persona con un enorme poder. Eres su líder. Debes tenerlo presente en tu día a día con él y con los demás miembros de la familia.

Te decía que las personas emocionalmente fuertes tienen unas características que las diferencian. Una de ellas es que suelen buscar el lado bueno de las cosas:

Son optimistas

Hoy vamos a hablar de otro aspecto importante que diferencia a las personas con buena Inteligencia Emocional:

Saben resolver problemas.

Protege a tu hijo de ser víctima del buylling enseñándole a  a resolver conflictos. Las personas proactivas saben hacerlo.

¿Qué quiere decir ser proactivo?.

Una persona proactiva piensa que es responsable de su propia felicidad o infelicidad. Que su actitud ante la vida es la que construye su futuro.

Teniendo en cuenta que eres el modelo de tu hijo, para poder enseñarle a ser proactivo, primero  tienes que saber si tú lo eres.

¿Eres una persona proactiva o reactiva?.

Una persona reactiva tienen dificultades para controlar sus emociones. Si alguien hace algo que no les gusta, o que les ha molestado, reaccionan mal. Puede gritar o incluso insultar.

Además se ofende fácilmente y culpa a los demás de sus errores. Como no sabe controlar sus emociones, suele decir cosas de las más tarde se arrepiente.

Una persona proactiva sabe mantener la calma y controla sus emociones. Piensa antes de actuar y no permite que las circunstancias le impida hacer lo que considera importante.

Para saber si eres una persona proactiva o reactiva debes escucharte cuando hablas con los demás. ¿Qué tipo de lenguaje utilizas?.

A continuación te voy a mostrar cómo actúan las personas proactivas y reactivas para que puedas identificar tu estilo más fácilmente.

Lenguaje Proactivo.

Las personas proactivas suelen decir:

  • Lo haré.
  • Puedo mejorar.
  • No voy a dejar que tu mal humor se me pegue
  • Tiene que haber alguna forma
  • Analicemos todas las opciones que tenemos.

Lenguaje Reactivo.

En contraposición, las personas reactivas suelen decir:

  • Lo intentaré
  • Es que soy así
  • Me arruinaste el día
  • No puedo hacerlo
  • No hay nada que pueda hacer.

(Covey, 2007, pp. 51)

¿Se puede aprender a ser una persona proactiva?.

Me parece muy valioso lo que nos dice Covey cuando explica cómo aprender a ser proactivo: «No podemos controlar todo lo que nos sucede…… pero hay una cosa que sí podemos controlar: cómo reaccionamos a lo que nos sucede. ¡Y esto es lo importante!», (Covey, 2007, p. 54).

Es decir, lo importante es no derrumbarnos ante las situaciones difíciles. Tomar el control estudiando lo que podemos hacer en esas circunstancias. Esa es la actitud que importa.

Protege a tu hijo enseñándole a ser proactivo.

Te voy a indicar estrategias para que tu hijo o hija pueda desarrollar esta competencia.

Ten en cuenta que si decides ponerlo en práctica, debes hacerlo siempre para que se convierta en un hábito. De nada sirve hacerlo de vez en cuando.

Ayudar a tu hijo a adquirir esta competencia te servirá para ser más consciente de tus pensamientos. ¿Tienes la característica que deseas enseñarle?. Si crees que no, aprovecha la oportunidad para aprender juntos.

Cómo ponerlo en práctica:

Ayúdale a convertir los pensamientos negativos en positivos:

Imagina que tu hijo ha suspendido un examen para el que había estudiado mucho. Puede sentirse culpable. Quizá te diga: «lo que pasa es que soy tonto».

Ayúdale haciendo que cambie su forma de pensar. Mira cómo lo puedes hacer:

  • Siéntate con él cuando lo veas receptivo y pregúntale qué cree que ha pasado. Dale la oportunidad de que lo piense solo.

Únicamente si lo ves perdido puedes ayudarle dirigiéndolo un poco, (¿te distrajiste?, ¿no entendías la pregunta?, ¿dejaste alguna cuestión sin responder?…).

  • Hazle ver las cosas en las que tiene éxito:

Los exámenes que le salen bien.

La facilidad que tiene para llevarse bien con los amigos.

Lo bien que se le da determinado deporte……

Todos los niños tienen puntos fuertes. No me refiero sólo a los estudios. Obsérvalo para descubrirlos.

Hazle caer en la cuenta de que si fuera «tonto» no se le darían bien esas cosas.

  • Proponle hablar con el profesor para que pueda explicarle en qué se ha equivocado.

Si ves que no se sabe cómo hacerlo, puedes ayudarle simulando la escena.

Esto le ayudará a vencer su posible miedo y timidez.

  • Ayúdale a pensar que podría hacer para que no vuelva  a ocurrir.

De esta forma le estás enseñando a  ser responsable y a darse cuenta de que teniendo esta actitud puede lograr lo que se proponga.

Esto lo irá consiguiendo poco a poco. Todos los aprendizajes requieren un tiempo.

Los investigadores sobre el tema nos dicen que necesitamos unos 66 días contínuos para adquirir un hábito nuevo.

Me gustaría terminar compartiendo contigo un vídeo del programa Redes. Se llama «El Aprendizaje Social y Emocional. Las habilidades para la Vida»

Es un poco largo, pero te invito a que lo veas cuando tengas tiempo. Nos habla de la importancia de educar las emociones y el comportaminto. Espero que te resulte interesante.

Y si apetece dejar un comentario sobre este tema me sentiré muy contenta.

Fuentes consultadas:

Covey, S. (2007). Los Siete Hábitos de los Adolescentes Altamente Efectivos. Barcelona: Grijalbo

Shapiro, (1997). La Inteligencia Emocional de los Niños. México: Vergara Editor S.A