los deberes

Los deberes pueden convertirse en un momento de enorme aburrimiento y frustración para muchos niños y niñas.

Si este tema te preocupa, te invito a entrar en esta página donde, de mi mano, aprenderás cómo hacer de los deberes un momento especial para tu hijo o hija.

Te encontrarás con un programa completo y detallado para niños de 1º a 6º de Primaria, fácil de poner en práctica.

los deberes

Los deberes  pueden ser un verdadero suplicio para algunos niños. A veces se eternizan haciéndolos y en cuanto pueden los evitan.

Esto puede deberse a muchas razones, entre otras:

– Han trabajado mucho en el colegio y están cansados. Cuando llegan a casa hay que tirar de ellos para que los hagan.

– Les apetece llegar  y dedicarse a lo que les gusta: play, televisión, jugar con sus amigos…

– No les ha dado tiempo a terminar todas las tareas del colegio y se suman a los deberes.

– Tienen alguna dificultad de aprendizaje y tardan mucho tiempo en terminarlos.

Se trata de un tema que ha suscitado una gran polémica, con detractores y gente a favor.

La Xunta de Galicia ha realizado un estudio muy interesante sobre este tema. Explica muy bien los pros y contras de los deberes.

Te dejo el enlace por si quieres profundizar en el tema  Informe Xunta de Galicia

Para los padres esta situación es difícil. A menudo  no saben  cómo ayudar a sus hijos.

Tampoco están seguros de si deben implicarse o es mejor dejarlos a su aire.

Si te ves reflejado en alguna de estas situaciones, este artículo es para ti pues aprenderás:

– A entender por qué a tu hijo le cuesta tanto hacer los deberes.

– Cómo motivarlo y  que dependa menos de ti cuando trabaje.

– Técnicas de estudio que le ayudarán. Puedes ver una muy interesante en el siguiente enlace Técnicas de Estudio para aprender bien

Tu implicación es fundamental para que tu hijo o hija aprenda a disfrutar aprendiendo.  ¡Si!, como lo oyes.

Incluso si tiene dificultades de aprendizaje.

Cómo lo haremos

  • Comenzarás aprendiendo a utilizar tu atención especial para motivar al niño.
  • El siguiente paso consistirá en aplicar esta estrategia  a los deberes: viendo cómo y cuando alabar y retirar privilegios.

 Muy Importante

Debes tener paciencia. Si quieres que tu hijo cambie te sugiero que reflexiones sobre la forma en que le pides las cosas.

Recuerda: los padres somos el espejo donde se miran los hijos.

Aprenden a actuar viendo cómo lo hacemos nosotros.

Sé constante. Romper un hábito malo y adquirir uno nuevo requiere que el niño repita la acción muchas veces.

El hábito que queremos cambiar es que no quiera hacer los deberes.

Lee con detenimiento el programa. Luego decide si lo quieres poner en práctica.

Si lo haces te sorprenderán los resultados

Objetivos:

1º Identificar la causa por la que tu hijo tarda tanto en hacer sus tareas.

2º Descubrir cómo, sin darte cuenta, estás reforzando su conducta negativa.

3º Aprender a utilizar el recurso más poderoso que posees y  del que te servirás para motivar al niño: tu atención.

4º Poner en práctica dicho recurso. Cuando el niño lo valore, , (muy pronto), lo utilizarás para que haga los deberes con entusiasmo.

4º Aprender a supervisar eficazmente los deberes.

¿Por qué tarda en hacer los deberes?

 

los deberes

Los niños no quieren diferenciarse por no hacer bien las cosas. Ir al colegio con los deberes sin hacer, conlleva una fuerte regañina.

Incluso un castigo.

Si el niño se eterniza con los deberes, no pienses que se debe a vaguería. Siempre hay una causa. Las más frecuentes son:

A.  Falta de comprensión lectora.

Para comprender  lo que leemos es necesario tener una lectura ágil.

Si el niño confunde  sonidos, cambia unas palabras por otras o tropieza con ellas cuando lee, no podrá asimilar la información porque no tiene una buena comprensión lectora.

En el siguiente vídeo  te indico brevemente los síntomas de la  Dislexia en el niño, ya que es una de las causas de la falta de comprensión lectora.

 

B.  Tiene TDAH, con o sin hiperactividad.

Este  trastorno produce diferentes dificultades, entre otras:

  1. De comprensión lectora.
  2. En la capacidad para organizar sus tareas.
  3. Para acabar lo que ha comenzado.
  4. En la asimilación de los conocimientos y en recordarlos cuando es necesario.

En el siguiente enlace encontrarás información amplia sobre este trastorno y cómo identificar los síntomas en el niño:

TDAH en niños. Guía para padres

C. Discapacidad Intelectual.

Los niños con esta dificultad  aprenden más despacio que sus compañeros.

Si quieres profundizar en el tema, pincha en el enlace siguiente Discapacidad Intelectual Límite

Sin darte cuenta, refuerzas las conductas del niño.

 

los deberes

 

Todas las dificultades  que te he indicado pueden hacer que el niño trabaje despacio,que se resista a hacerlo.

Cuando tiene este problema,  en el colegio le sucede lo mismo, por lo que no suele tener tiempo para jugar.

Es normal que los deberes le resulten una pesada carga. Al llegar a casa se «escaquea» .

Hay recordarle una y otra vez que se pongan a hacerlos. Lo normal es que termines enfadado.

Pero observa el círculo vicioso que se crea:

Tu hijo no te hace caso, insistes y te enfadas,  sigue sin obedecer hasta que vas a buscarle y te sientas a hacer los deberes con él.

Incluso te pones a hacer alguno de sus trabajos.

¡Con esta interacción que estableces con el niño estás reforzando su  mal comportamiento!

Lo entenderás muy bien cuando leas el siguiente punto.

Cómo se adquieren las conductas.

Aprendemos  a comportarnos dependiendo de las consecuencias que siguen a nuestra forma de actuar. Los niños también.

Estas consecuencias pueden ser positivas o negativas. Si son positivas repetimos esa conducta.

¡Sí!, tienes razón!:

En la interacción anterior, cuando insistías  y terminabas enfadándote, las consecuencias para el niño no parecen ser positivas.

Sin embargo te equivocas.

los deberes

Con su mal comportamiento seguramente el niño está consiguiendo algo que desea, por ejemplo:

  • Tener un tiempo más para jugar, si lo está haciendo cuando le recuerdas que tiene que hacer los deberes.
  • Que te sientes con él a hacer los deberes, (quizá siempre terminas haciéndolo y lo sabe).
  • Recibir toda tu atención. Con tu regañina e insistencia la recibe. Aunque sea atención negativa, es atención y el niño se convierte en el centro.
  • Que por agotamiento termines cediendo. Si lo has hecho en alguna ocasión te llevará hasta el límite pues sabe que puede conseguirlo.

En el siguiente vídeo te explico brevemente cómo sucede esto

 

¿Se puede cambiar el mal hábito del niño?.

Nuestro objetivo es que haga los deberes en la hora que has establecido, sin tener que recordárselo.

En el punto anterior te decía que los niños aprenden a comportarse dependiendo de las consecuencias que siguen a su forma de actuar.

Las consecuencias son lo que sucede después de que haya actuado de una determinada manera.

Para cambiar la mala conducta, que es «resistirse a hacer los deberes»:

Tendrá consecuencias positivas cuando los haga. De esta forma querrá hacerlos de nuevo.

Además debes reforzar al niño cuando actúa bien. Si no lo haces, no cambiará su forma de actuar. Enseguida lo vas a entender.

 

los deberes

Todos los padres poseemos una herramienta muy potente para conseguir que el niño se porte bien: Nuestra atención 

Algunos padres  piensan que el niño debe hacer bien las cosas porque es su obligación. Sólo les felicitan cuando hacen  algo excepcional.

Cuando hacen los deberes sin que nadie se lo recuerde, no reciben reconocimiento. No le dan atención positiva.

Sin embargo, cuando se portan mal reciben atención negativa.

Aunque sea negativa, es atención y en ese momento el niño es el centro.

Si únicamente recibe atención negativa, repetirá esa conducta una y otra vez para ser el centro y para conseguir lo que quiere.

Además estarás de acuerdo en que a los adultos también nos gusta que reconozcan lo que hacemos bien, igual que a los niños.

Pasos para ponerlo en práctica:

Utilizando elogios, abrazos, sonrisas y palabras de reconocimiento cuando esté haciendo los deberes.

Será la forma de darle tu atención especial. Podrás utilizar esta estrategia para cualquier conducta que desees que adquiera.

los deberes

Debes hacerlo inmediatamente después de la conducta correcta. Si no puedes, lo más pronto posible.

Ejemplo:

Si se pone a hacer los deberes sin que se lo hayas recordado, puedes decirle:

«¡Me siento muy orgulloso de ti cuando haces los deberes sin decírtelo!. ¡Bravo!»

O cuando deja de jugar y se pone a hacer los deberes: «¡Me encanta cuando me haces caso a la primera!»

Cosas importantes que debes tener en cuenta:

Debes elogiar con entusiasmo, sonriendo, con gestos de cariño para crear un momento positivo y especial,  por ejemplo con:

  • Abrazos
  • Una caricia
  • Palmadas o aplausos

No esperes a que la conducta sea perfecta para elogiarla. A medida que reciba tu reconocimiento, el niño lo irá haciendo mejor.

Cosas que no debes hacer

No debes mezclar el reconocimiento con la crítica. A menudo terminamos el elogio con una crítica. Por ejemplo:

» Muy bien por ponerte a trabajar sin que te lo haya tenido que decir. ¡No sé por qué no lo haces siempre!».

O «Me encanta que te pongas a trabajar sin que tenga que recordártelo, ¡pero escribe con buena letra!, ¡Vaya chapuza!».

Terminar con esta puntilla resta fuerza a tu reconocimiento. El niño se fijará más en la crítica que en tus buenas palabras.

Para que adquiera el hábito de hacer los deberes:

los deberes

Para que sea posible es necesario que organices su tarde. Debe quedarle claro el plan, lo que debe hacer en cada momento.

Importante

Establece un tiempo de trabajo. A veces resulta imposible debido a la cantidad de ejercicios que lleva el niño.

Observa su modo trabajar para averiguar la causa de esa tardanza. Puede haber varias :

  • Se distrae fácilmente. Recuerda que arriba tienes el enlace para saber si el niño tiene este tipo de problemas.
  • No sabe hacer muchas de las tareas. Debes hablar con el profesor.
  • No comprende bien los enunciados. También tienes un enlace para saber si tiene problemas de lectura.

No le dejes ver la tele antes de hacerlos.

Las actividades de ocio las utilizarás como premio por hacer los deberes como has dispuesto. Sólo podrán disfrutarlas después.

Si el niño no asume la obligación de los deberes, tendrá que aceptar las consecuencias, por ejemplo:

  • No poder ver el programa de televisión que le gusta esa tarde.
  • Quedarse sin jugar con la play.
  • No saldrá a jugar con sus amigos

Si tiene que hacer muchas tareas:

y no le da tiempo a terminarlasdebes hablar con su profesor.

Si te dice que a los deberes se suman las tareas que no le da tiempo a terminar en el colegio, debes intentar llegar a un acuerdo.

Cuando su objetivo es que el niño trabaje los contenidos de clase, debe primar o las tareas que no ha hecho o los deberes.

Puedes explicarle que estás intentando que adquiera el hábito de hacer los deberes y necesitas de su ayuda.

Es importante empezar poco a poco para ir incrementando el tiempo a medida que se vaya acostumbrando.

Cuando tarda mucho porque alguna de las tareas es muy difícil.

Planifica las actividades para que empiece por las más fáciles y ayúdale en las complicadas.

Si comienza por las difíciles estará agotado para hacer las otras. No razonará bien.

Si no trae los deberes:

Aprovecha la ocasión para  preparar alguna actividad. Puede ser de lectura o de matemáticas.

De este modo estarás favoreciendo que adquiera  la costumbre de trabajar cada día.

Motivación para que haga los deberes.

los deberes

Valora su esfuerzo, hazle saber que te sientes orgulloso de él. Puedes hacerlo de varias maneras. Por ejemplo:

  • Reconociendo su buen hacer cuando se ponga a trabajar sin  recordárselo.
  • Alabando sus esfuerzos
  • Dándole un pequeño privilegio: esa chuche que le gusta. Ponla a su lado, como quien no quiere la cosa, cuando esté trabajando.
  • Aplicando consecuencias negativas cuando no trabaje con interés.

Para que el elogio funcione, si está trabajando solo, cada cierto tiempo ve a verle y refuerza su conducta.

Una sonrisa o un guiño son suficientes. Sin embargo puedes añadir privilegios materiales.

Si normalmente necesita que le ayudes, cuando veas que intenta trabajar bien, dile lo orgulloso que te sientes.

Sé generoso. Si le resulta difícil, no esperes a reconocer su esfuerzo cuando su trabajo sea perfecto.

Cuando se salta la norma.

Imagina que tu hijo sabe que primero debe trabajar y luego podrá ver la tele, sin embargo está viendo los dibujos.

los deberes

¿Qué debes hacer? Ir a su lado y decirle algo como esto: «Primero debes trabajar y luego verás la tele».

Si te dice que le dejes terminar, dale un par de minutos: «Te doy dos minutos».

Si a los dos minutos no ha terminado el programa, apaga la televisión. Sé firme y no titubees.

Puedes añadir, «Te dije dos minutos y ya han pasado. Ve a hacer los deberes». Si no me haces caso mañana no podrás encender la tele.

No te compadezcas de él por aplicar este tipo de castigo, piensa que le estás ayudando a adquirir un buen hábito.

Más ideas para motivarle.

Hacer los deberes es agotador, sobre todo cuando el niño tiene dificultades.

Una estrategia que funciona es hacer que sean divertidos.

En Este enlace  encontrarás una idea que te puede resultar útil. Te servirá para trabajar diferentes aspectos.

 

Para reforzar las matemáticas puedes utilizar las cartas. Será una forma de aprender muy divertida.

Puedes hacer actividades como las siguientes:

1º Establecer la consigna.  Por ejemplo, gana el que obtenga el número mayor, (o menor).

Cada jugador coloca dos cartas encima de la mesa. El niño sumará las cartas. Se las lleva el que obtenga el número más alto.

Utilizando las dos cartas puedes hacer que el niño tenga que sumar los números, restar, multiplicar o dividir.

 

Llegamos al final del programa. Te animo a que lo pongas en práctica.

Si lo haces y tienes dudas, escríbeme y las resolvemos juntos.

Te aseguro que si eres constante e imprimes entusiasmo, conseguirás que el niño busque ese momento de hacer los deberes.

Lo vivirá como un momento especial en el que su padre o su madre reconoce lo mucho que vale.

Le estás dando la oportunidad de mejorar.

Al trabajar de esta forma estás aumentando su autoestima. Si tú crees en él, el niño también lo hará

Espero que esta entrada te haya resultado útil. ¿Te animas a puntuarla?, si lo haces me ayudarás a darme cuenta de si te ha ayudado.

Autora: Inés Hijosa Lorenzo 

Inés Hijosa

Pedagoga especializada en Dificultades de Aprendizaje.

Licenciada en Ciencias de la Educación.

Máster en Psicopatología del Lenguaje.

Máster en Educación Superior

Colegiada nº: 47699

correo:mihijosa@gmail.com

telf: 607265044

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