comprensión lectora

 Enséñale a leer mejor con las estrategias que te voy a indicar

 

Los aprendizajes se realizan fundamentalmente a través de la lectura. No tenerla bien afianzada puede hacer que el niño tenga fracaso escolar.

 

Te mostraré cómo puedes ayudarle a mejorar y a convertirse en un lector experto.

 

Enséñale a leer mejor comprendiendo los procesoso que están implicados en su aprendizaje. Te resultará fácil


Puede ayudarte leer, en primer lugar, Cómo se aprende a leer. Una vez que sepas si está fallando en algún proceso,  podrás elegir los ejercicios más adecuados entre los que te presento a continuación.

En este artículo nos centraremos en ejercicios para desarrollar las dos rutas que utilizamos para leer.

En el próximo veremos cómo ayudarle a tener una buena comprensión lectora.

Veíamos que existen dos rutas diferentes para leer:

La Ruta Fonológica, que nos permite convertir cada letra en su sonido. Así podemos leer las palabras desconocidas.

La Ruta Léxica o Directa. La utilizamos cuando reconocemos la palabra porque ya la hemos leído muchas veces. Para leer con velocidad.

Si vemos que el niño no tiene bien desarrollada la Ruta fonológica, tenemos que preparar ejercicios que le permitan afianzarla.

Si recuerdas, se trata de que aprenda que el habla se segmenta en sonidos. Además que esos sonidos los representamos a través de las letras.

Te muestro una serie de ejercicios que le pueden ayudar:

Trabajar con rimas: Le presentamos una palabra, por ejemplo «Sol» y tiene que encontrar otra que rime con ella, por ejemplo «col».

Al principio puede costarle un poco encontrar palabras. Pero verás qué fácil.

Corta cartulinas en cuadrados, ni muy grandes ni muy pequeños. Si el niño no lee muy bien, al principio hazlo sólo con dibujos.

Pega en cada una de las cartulinas dibujos cuyos nombres rimen y otras que no lo hagan. Si las puede leer, escribe las palabras.

Ve diciendo en alto el nombre de cada una, (léelas tú primero). El niño las repetirá.

Explícale en qué va a consistir el juego. Coger una palabra, leerla en alto o decir su nombre y encontrar otra que rime con ella.

También puedes decirle una serie de palabras, («salón», «televisión», «jamón») para que descubra lo que tienen en común.

Se las puedes decir hablando y haciéndole ver las cartulinas donde las habrás escrito.

Señalar la palabra diferente, (la que no pega): preparamos palabras que tengan la primera y la segunda letra iguales:

«pan», «paz», «par» y de repente presentamos una,  «mal», que ha cambiado.

Debe descubrir lo que ha cambiado.

Podemos hacer lo mismo con el sonido intermedio: «tan», «mas», «sol», bar»

O el sonido final: «mar», «dar», «gas», «par»

Jugar a decir palabras de distinta longitud: (mesa, televisión, sol, casa…etc), separarlas en sílabas dando palmadas,  cantando o con ritmo.

El objetivo es que se dé cuenta de que las palabras se segmentan en sílabas.

Decir frases y jugar a separar en palabras, igual que antes, con palmadas, cantando o con ritmo.

Hacer lo mismo presentándole las palabras escritas.

Para hacerle ver que las palabras están compuestas por letras y que al cambiar una, tenemos una palabra diferente:

Podemos jugar con letras manipulables para formar palabras nuevas, Para ello bastará cambiar una letra. Por ejemplo:

«mesa», «misa», «pesa», «pisa»….

También podemos añadir una letra a unas palabras y que vea cómo se convierten en otras diferentes. Por ejemplo:

«ana», «sana», «aro», «caro»

Si la dificultad del niño es que no consigue memorizar cómo suena cada letra podemos ayudarle de la siguiente manera:

Dibuja las letras del abecedario en cartulinas, pero hazlo de manera que recuerden cómo deben pronunciarse. Por ejemplo:

Si se trata de la «b», dibújala con forma de bota, al lado, más pequeña, dibuja la «b» correctamente.

La «m» con la forma de una montaña. Esto le ayudará a recordar cómo suenan.

Colócalas en un sitio de su habitación, de modo que pueda verlas continuamente, a la altura de sus ojos cuando está trabajando. Le ayudará a memorizarlas.

 

Verás que a medida que vaya dominando las reglas de conversión letra-sonido, leerá las palabras de un tirón, ganando velocidad.

Para recupara la Ruta Léxica o Directa:

Tener desarrollada esta ruta nos permite leer con velocidad y poder distinguir las palabras homófonas:

Son las palabras que suenan igual pero que se escriben diferente y tienen un significado diferente. Por ejemplo:

«abría» de abrir, y «habría», del verbo haber.

Si vemos que es esta ruta la que no está bien desarrollada, los ejercicios siguientes le pueden ayudar:

Primero debes elegir las palabras con las que quieres trabajar. Deben ser palabras en las que falla.

Busca dibujos que las designen y pégalos en cartulinas.

Existen juegos educativos de este estilo, pero si lo haces tú, el niño te puede ayudar. Eso le va ayudar a memorizar las palabras y a que el trabajo le guste más.

Preséntale también las palabras homófonas juntas, con el dibujo de cada una, para que las memorice.

Con ellas podéis hacer muchos juegos que le permitan ir memorizándolas visualmente. Cuando las encuentre a la hora de leer, las va a reconocer y las leerá a golpe de primer vistazo.

Cuando veas que el grupo de palabras que has elegido ya lo domina, prepara otro y trabaja de la misma forma.

Puedes incluir las palabras del grupo anterior de vez en cuando para afianzar su reconocimiento.

Este tipo de ejercicios los puedes hacer leyendo, tal como te he explicado y escribiendo.

La idea es que el grupo de palabras que esté trabajando, primero los lea y luego los escriba.

Puedes hacerle un pequeño dictado de las palabras, individuales hasta que veas que las domina y luego formando frases.

Ten paciencia, ve despacio. Debes darle su tiempo, no presionar. Cada niño tiene su ritmo y hay que respetarlo. De lo contrario rechazará trabajar contigo.

En la web Educación3.0, que te presentaré en otro artículo, he encontrado el Cuadernillo de trabajo de la Asociación de Dislexia de Jaén. Su autor es Raúl Álvarez Alejo. Me ha gustado muchísimo por la cantidad de ejercicios que presenta para que puedas a ayudar a tu hijo a mejorar en su lectura.

Fuentes Consultadas:

 (F. Cuetos, B.R, (2002). PROLEC. Madrid: TEA Ediciones)

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