imagen aterrizaje 2


Si  tu hijo estudia , tú le ayudas y aun así los resultados no son buenos, Quizás estés intentando solucionar el problema en el lugar equivocado.


Antes de pedirle que estudie más,  descubre en qué punto del aprendizaje se está atascando  y qué puedes empezar a trabajar con él.


CUANDO ESTUDIAR NO ES SUFICIENTE

Un paquete práctico para observar cómo aprende tu hijo, identificar dónde se ataca y saber por dónde empezar.

Pensado para familias con hijos de 7 a 15 años que estudian, hacen deberes o se esfuerzan y, aún así, siguen teniendo dificultades.

No para que hagas más. Sino para que empiece a saber qué hacer .


QUIERO  DESCUBRIR DÓNDE SE ATASCA MI HIJO 


Son las siete de la tarde

Tu hijo lleva un buen rato con los deberes. Te has sentado a su lado para explicarle una cosa. Después otra. Y otra.

Te levantas a preparar la cena. Y cuando vuelves, sigue prácticamente en el mismo sitio.

O te llama. O espera. O te dice: “No sé hacerlo”. Y vuelves a sentarte otra tarde más.


Termina los deberes, pero acabas intranquila:  “Como yo no esté encima, no avanza”.

Y, lo peor es que todo ese esfuerzo tampoco garantiza el resultado. Después llega el examen y suspende. O aprueba por los pelos. O falla en cosas que en casa parecía saber perfectamente. Y, entonces empiezas a preguntarte:


¿Tendría que estudiar más? ¿Necesitas hacer más ejercicios? ¿No se concentra? ¿No se esfuerza suficiente? ¿Deberías ayudarte menos? ¿O quizás todavía necesitas más ayuda?


Pero hay una pregunta que conviene hacerse antes:


¿Dónde se está atascando exactamente?  Porque la asignatura en la que suspende no siempre te indica cuál es el verdadero problema. Fíjate: Dos niños pueden sacar un 4 en Ciencias.

Uno sabía el contenido, pero no entendió exactamente qué le pedía la pregunta. El otro entendió la pregunta, pero no pudo recordar la información sin mirar el libro.


Misma nota.  Dos problemas diferentes.  Y, por tanto, dos formas diferentes de ayudar.

Estudiar el tema dos horas más puede servirle a uno y no solucionar absolutamente nada al otro.


Estudiar más no siempre significa aprender mejor


Para aprender , tu hijo necesita recorrer varios pasos.

Primero: Entender lo que debe hacer.

Segundo: Comprender la información.

Tercero: Distinguir lo importante.

Cuarto: Recordarlo.

Quinto: Saber utilizarlo.


Y, finalmente demostrar lo que sabe en un ejercicio, una tarea o un examen.

Si una parte de esa cadena falla, el resultado también puede fallar aunque haya dedicado mucho tiempo a estudiar.


Quizás lea una página. La relee. Subraya y dice: "Ya me lo sé". Pero al cerrar el libro apenas consigue explicarte dos ideas.

En ese caso, probablemente no necesites leerla cinco veces más. Necesita aprender a recordar sin mirar y comprobar qué sabe realmente .


O quizás recuerde una definición perfectamente, pero cuando en el examen le dicen:

“Justifica tu respuesta…”  Se bloquea. En este caso no necesitaba memorizar mejor. Necesitaba aprender a utilizar lo que sabía .


Otro niño puede atacarse mucho antes. Lee, pero no comprende realmente lo que acaba de leer. Y, si la comprensión falla, todo lo que viene después se vuelve mucho más difícil.


El suspenso es el resultado, pero lo importante es descubrir lo que ocurrió antes.


Porque decir:  “Mi hijo no sabe estudiar”  no te indica lo que debes hacer esta tarde. En cambio, poder decir:

“Comprende el tema, pero no consigue recordarlo sin mirar”  ya te da una dirección.

O: “Se sabe el contenido, pero no entiende bien qué le piden en los ejercicios”.

O: “Puede hacerlo, pero en cuanto le cambian algo, se bloquea.”

O: “Antes de intentarlo ya me está pidiendo ayuda”.


Cuanto más concreta sea la observación, más fácil resultará elegir una forma concreta de ayudar.


Ese es el principio de " Cuando estudiar no es suficiente" .


Pasar de pensar:  “Algo no funciona"  a hacerte una pregunta mucho más útil:  “¿Dónde está el atasco?”  y encontrar la respuesta.


No necesitas probar veinte estrategias.  De hecho, prefiero que no lo hagas.

Porque cuando estamos preocupados por un hijo es muy fácil empezar a acumular soluciones:

Una técnica de memoria. Un esquema. Un vídeo. Otro método. Otra ficha. Una nueva forma de organizarse.

Y al final tienes muchas ideas, pero sigues sin saber cuál necesita él.


La forma de trabajar con este pack es mucho más sencilla:


Observa. Identifica el atasco principal. Elige una dificultad. Pruebas una técnica concreta. Revisa si estás ayudando.

Y a partir de ahí ajustas.  Una dificultad.  Una técnica.  Una tarea real.


No tienes que convertir las tardes en otra sesión interminable de trabajo. Porque el objetivo no es hacer más. Es ayudar mejor .


Cuando empiezas a saber dónde mirar, cambia también tu forma de ayudar.


Y esta es una de las partes más importantes. No significa que de repente todos los deberes vayan a ser fáciles. Ni que desaparezcan todas sus dificultades.

Significa que empiezas a tener criterio . Cuando tu hijo dice:

“No me lo sé”, puedes empezar a comprobar si realmente no lo sabe… o si lo reconoce cuando lo ve, pero todavía no consigue recordarlo sin mirar.


Cuando te pregunta: “¿Qué tengo que hacer?” Puedes darte cuenta de que quizás no necesites que le expliques el ejercicio.

Sino aprender a detenerse y entender qué le está pidiendo el enunciado.


Cuando lleva cinco minutos delante de una página y repite: “No puedo” puedes dejar de insistir con:

“Venga, empieza” y te ayudará a encontrar un primer paso que sí pueda afrontar .


Y cuando te pide ayuda antes siquiera de intentarlo, empiezas a distinguir entre dos cosas que no son lo mismo:

ayude a aprender  y  hacer por él lo que todavía necesita aprender a hacer solo .


Eso cambia mucho una tarde de deberes, porque poco a poco deja de preguntarte:  “¿Y ahora qué hago?”  para empezar a pensar:  "Creo que sé dónde está el problema. Vamos a empezar por aquí".


Ese es uno de los principales resultados que busco con " Cuando estudiar no es suficiente" :

que tengas más claridad para interpretar lo que ocurre delante de ti y elegir el mejor modo de intervenir.


De “no sé qué hacer con él” a “ya sé por dónde empezar”


Imagina que tu hijo se ataca en una tarea, y, en lugar de probar una explicación detrás de otra puedes reconocer:

"Aquí no falla la memoria. No ha entendido qué le pregunta el ejercicio."

O: “Lo comprende, pero todavía no sabe recuperarla información sin mirar ” .

O: “La tarea le parece demasiado grande y se ha bloqueado”. O: "No necesita que le dé la respuesta. Necesita aprender cuál es el primer paso". 


No se trata de convertirte en profesora. Ni en terapeuta. Ni de que tengas que saberlo todo sobre dificultades de aprendizaje.

Se trata de que puedas observar mejor . Porque cuando entiendes mejor lo que sucede, puedes ayudar de una manera mucho más concreta.


Cómo funciona “Cuando estudiar no es suficiente”


Empiezas observando una situación real. Puede ser una tarde de deberes. Una lectura. Un problema de Matemáticas. Un tema que está estudiando o una tarea que suele terminar en discusión.


Durante unos minutos no intentas corregirlo todo. Observa. Después te ayuda del material para identificar en qué área parece encontrarse el atasco. Elige una dificultad. Busca la técnica que corresponde. Las pruebas durante unos días.

Y revisas:

¿Comprendes algo mejor? ¿Necesita menos pistas? ¿Recuerdas más? ¿Se bloquea menos? ¿Empieza con más facilidad?

¿La tarde termina con menos pelea?


No buscas un cambio espectacular de un día para otro. Buscas pequeñas señales que te permitan saber si estás trabajando en el lugar adecuado del modo adecuado .


Qué encontrarás dentro del paquete.


  • La guía principal , para ayudarte a observar si el atasco se encuentra en la comprensión, los enunciados, el método de estudio, la memoria, la aplicación de lo aprendido, la frustración o la autonomía.
  • Un test orientativo , para ordenar lo que viendo estás y saber por dónde empezar. 
  • Un cuaderno de trabajo imprimible , con plantillas para observar cómo empieza una tarea, dónde aparece la dificultad, qué ayuda necesita y qué puede hacer por sí mismo.
  • Un kit de herramientas rápidas , con técnicas como “Lee y explícame”, “Me están pidiendo que…”, MIRA, “Recuerdo sin mirar”, “Una idea, tres preguntas”, “Tarea pequeña” o “Primero juntos, después solo”.
  • Rutas rápidas según la dificultad , para saber qué técnica probar primero y qué observar después.
  • Orientaciones para empezar paso a paso , sin intentar aplicar todo de golpe.


Porque una buena técnica puede no servir de nada si la utiliza  para el problema equivocado


Por ejemplo. “Recuerdo sin mirar” puede ser una técnica estupenda. Pero si tu hijo ni siquiera ha comprendido bien lo que ha leído, probablemente no sea por ahí por donde necesitas empezar.


Hacer más ejercicios puede servir. Pero, si falla porque no comprende qué le piden en los enunciados, hacer veinte ejercicios más sin trabajar ese punto puede, simplemente, multiplicar la frustración. 


Y dejarle solo puede parecer una buena manera de fomentar la autonomía, pero si todavía no sabe organizar los pasos que debe seguir, quizás lo único que consigues es que se queda bloqueado durante más tiempo.


Por eso el orden importante:  primero observar. Después elijo.


También aprenderás a observarte a ti.

Porque en una tarde de deberes no solo importa lo que hace tu hijo. También importa cómo te ayuda.

Porque cuando vemos que un hijo está sufriendo, es normal querer evitarle la dificultad y, le damos una pista.

Después otra. Empezamos la frase. Le explicamos lo que pide el problema. Corregimos antes de que termine.

Le decimos cuál es el siguiente paso.


Y, a veces, sin darnos cuenta, acabamos haciendo demasiado. No porque lo estemos haciendo “mal”. Sino porque estamos intentando que avance. 


Y merece la pena hacerse esta pregunta: 

“¿Le estoy ayudando a aprender un paso o estoy haciendo el paso por él?”


Por eso el pack también trabaja la autonomía de forma gradual. No pasar de:

“Lo hacemos todo juntos”  a:  “Ahora apáñatelas solo”.  Sino avanzando por fases:


Primero juntos. Después lo hace él y tú acompañas. Más adelante lo hace y tú revisas. Y finalmente puedes hacerlo solo.


Porque el objetivo no es únicamente que termine los deberes de hoy


Es que poco a poco vaya adquiriendo herramientas que pueda utilizar mañana. Que cuando no entienda una pregunta sepa detenerse. Que cuando crea que ya se lo sabe pueda comprobarlo.


Que cuando una tarea le parezca enorme sepa encontrar un primer paso. Que cuando necesite ayuda pueda decir:

“Me he atascado aquí.”  en lugar de  “No sé hacerlo”.  Y que tú sepas intervenir de una manera cada vez más ajustada.

¿Por qué creó este material?


ines hijosa 2 escalado


Soy Inés Hijosa, pedagoga especializada en dificultades de aprendizaje .

Llevo más de 30 años trabajando con niños y familias y más de 15 años formando a padres para que comprendan mejor qué les ocurre a sus hijos y sepan cómo ayudarlos.

Durante todos estos años he visto repetirse muchas veces la misma situación:

madres y padres que están haciendo un enorme esfuerzo por ayudar, pero que no siempre saben qué está fallando ni qué tipo de ayuda necesita realmente su hijo en ese momento .


He creado Cuando estudiar no es suficiente para llevar a casa una idea fundamental:

Antes de acumular técnicas, necesitamos aprender a observar. Porque cuando sabes mejor qué ocurre, es mucho más fácil decidir por dónde empezar.


Puede ser para ti si…


Tu hijo dedica tiempo a estudiar o hacer deberes, pero los resultados no se corresponden con el esfuerzo.


Pasas demasiado tiempo a su lado porque, cuando te apartas, deja de avanzar.


En casa parece que sabe las cosas, pero después en el examen algo falla.


No tienes claro si el problema está en que no comprende, no recuerda, no sabe estudiar, no aplica o se bloquea.


Has probado diferentes maneras de ayudarte y no sabes cuál encaja realmente con lo que le ocurre.


O estás cansada de tener la sensación de que cada tarde improvisas.


No es para ti si buscas…


Una fórmula para que tu hijo empiece a sacar buenas notas de la noche a la mañana.


Un diagnóstico sobre sus dificultades.


Una solución para entregarle y esperar que él la aplicación esté completamente sola.


O una colección de trucos para probar uno detrás de otro. "Cuando estudiar no es suficiente" tiene otro propósito:


ayudarte a observar mejor, entender qué puede estar ocurriendo, elegir una primera dificultad y saber qué paso tiene sentido dar después.


Ahora puedes acceder a " Cuando estudiar no es suficiente"

por 75 €


Desde el día 29 de septiembre hasta el día 6 de octubre, quiero ofrecer este pack a un precio especial.

Precio habitual: 97 € 
Precio especial: 75 €

No para que acumules más técnicas. Sino para que puedas empezar a observar qué está ocurriendo, identificar dónde se ataca tu hijo y saber qué trabajar primero.

Esta promoción estará disponible hasta el 6 de octubre.

Después, el pack volverá a su precio habitual de 97€ .

Quiero acceder por 75 € .


Contesto a las preguntas que quizás te estés haciendo:


“Mi hijo tiene varias dificultades. ¿Por cuál empiezo?”


Precisamente por eso el pack no empieza a dándote una técnica.

Primero observa. Después de ordenas lo que has visto y eliges una sola dificultad para empezar.

No necesitas solucionarlo todo a la vez.


“Ya he probado muchas técnicas”


Entonces quizás no necesites otra técnica más. Quizás necesites hacerte otra pregunta:

“¿Qué dificultad estoy intentando solucionar?”

Una técnica puede ser muy buena y no ayudarte si responde a un problema distinto del que tiene tu hijo.


“No quiero añadir otra obligación a nuestras tardes”


Yo tampoco. El material no está planteado para que lo apliques entero.

Elige una tarea real. Una técnica. Unos minutos.

Y observa.

No tienes que convertir cada tarde en una sesión especial.


“¿Y si lo que ocurre le necesita ayuda profesional?”


Esta guía no sustituye un diagnóstico ni una evaluación profesional.

Si al observar a tu hijo surgen dificultades que requieren una evaluación o intervención específica,

lo adecuado es acudir a un profesional.

Este paquete tiene otra función:

ayudarte a mirar mejor, ordenar lo que ocurre y dejar de intervenir completamente a ciegas .


Antes de pedirle más esfuerzo, observa.


Antes de exigir más horas, revisa cómo estudias. Antes de pensar que no quiere, pregúntate si sabes cómo hacerlo.

Antes de explicarle otra vez lo mismo, observa en qué punto deja de avanzar. Y antes de probar una técnica diferente…

descubre qué problema necesitas solucionar primero .


Quizás no necesites ayudarte más.  Quizás necesites saber cómo ayudarte mejor.


Porque repetir explicaciones, aumentar las horas o estar cada vez más encima puede no solucionar el atasco si todavía no sabes dónde está.


"Cuando estudiar no es suficiente" está pensado para ayudarte a encontrar ese primer punto. A partir de ahí: observa. ligas E. P ruebas. Revisadas . A justas.

Paso a paso.

Precio especial: 75 €

Precio habitual: 91 €

Disponible hasta el 6 de octubre.


QUIERO SABER POR DÓNDE EMPEZAR POR 75  €


>