trastorno de conducta

Trastorno de Conducta en niños: Cómo corregirlo

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Publicado en 23 enero, 2018

Tú puedes conseguir que el niño con un trastorno de conducta se porte mejor

Quizá no lo sabes, pero tienes un arma poderosa…..

Introducción.

 

Cuando hablamos de un trastorno de conducta nos referimos a comportamientos que van más allá de simples desobediencias, rabietas o de saltarse las normas de vez en cuando.

El trastorno de conducta se refiere a comportamientos persistentes, perturbadores, difíciles de manejar para los padres y los educadores.

trastorno de conducta en el entorno escolar

Se trata de conductas con un gran impacto en la familia, que suele crispar a los padres.

Son conductas antisociales que suelen aparecer a partir de los 7 años en los niños y de los 13 en las niñas.

El trastorno de conducta puede ir asociado:

Cuando esto sucede hablamos de comorbilidad.

Hoy te hablaré de lo que puedes hacer para mejorar el mal comportamiento del niño.

Puedes aplicar las estrategias con cualquier niño que desees se porte mejor y con el que tenga un trastorno de conducta.

Se trata de estrategias basadas en el programa de modificación de conducta del Doctor Barkley. Al final encontrarás la reseña.

En la 1ª parte de esta entrada te exponía las cosas que debes tener en cuenta si deseas mejorar la conducta del niño.  Aquí tienes el enlace pues debes tenerlas presentes.

El niño impulsivo con problemas de conducta

Contenidos que encontrarás en esta entrada

  1. Causas del trastorno de conducta.
  2. Cuándo debes preocuparte.
  3. Si quieres que funciones ten en cuenta lo siguiente.
  4. Cómo mejorar la conducta del niño: paso 1.
  5. Puesta en práctica.
  6. Cómo encontrar el mejor momento.
  7. Qué puedes hacer si cuando quieres acercarte a él no te acepta.
  8. Ejemplos de comentarios que puedes hacer a la actividad del niño.

1. Causas del trastorno de conducta.

El trastorno de conducta puede estar asociado al TDAH.

Cuando esto sucede, el DSM5, (manual que nos sirve de referencia para identificar diferentes trastornos) distingue entre:

El trastorno Negativista Desafiante, (TND):

Caracterizado por:

  • Encolerizarse frecuentemente.
  • Pataletas.
  • Rechazar las órdenes de los adultos negándose a cumplir las peticiones que se le hacen.
  • Molestar a la gente de su entorno.
  • Molestarse fácilmente, echando la culpa a los demás de las cosas que hacen mal.
  • No olvidar las afrentas.

En España se estima que entre el 9,7% y el 16% de los escolares presentan este trastorno.

Trastorno de Conducta Disocial, (TC):

  • Protestones,  mostrando en ocasiones una actitud chulesca.
  • Suelen amenazar a los demás.
  • Meterse en peleas y en ocasiones son crueles con los animales.
  • Cuando llegan a la adolescencia, tienden a saltarse las clases, escaparse de casa y dormir en casa de los amigos sin permiso.

Entre un 40% /50% de los chicos con TDAH padecen un trastorno disocial.

Otras causas del trastorno de conducta pueden ser:

  • Problemas emocionales.
  • Padres que utilizan refuerzos negativos continuos.
  • Padres impulsivos que no controlan sus emociones.
  • Factores genéticos. Se trata de un trastorno muy heredable.
  • Supervisión inadecuada de los niños.
  • Abuso de sustancias por parte de los padres.
  • Bajo CI del niño.
  • Temperamento del niño.

2. Cuándo debes preocuparte.

El DSM5 nos dice que estas conductas tienen que ser persistentes, darse al menos durante un período de 6 meses.

Si no es así, puede tratarse de algo puntual. Debes encontrar la causa pero puedes descarta un trastorno de conducta.

El doctor Barkley nos presenta un sencillo cuestionario que te ayudará a sopesar si la conducta del niño debe preocuparte o puedes considerarlo como algo pasajero:

cuestionario para identificar riesgo de trastorno de conducta

Para cada pregunta tienes las siguientes alternativas de respuesta:

  • Nunca o rara vez
  • Algunas veces
  • A menudo
  • Frecuentemente

Las preguntas son las siguientes:

  1. Pierde el control.
  2. Discute con los adultos.
  3. Desafía por sistema o se niega a hacer lo que le piden los adultos.
  4. Molesta deliberadamente a los demás.
  5. Culpa a los demás de sus errores o su mal comportamiento.
  6. Es muy suspectible.
  7. Se muestra enfadado y resentido.
  8. Es rencoroso o vengativo.

Barkley, (2014). pag. 21

Si has respondido “a menudo” o “muy a menudo” al menos a cuatro preguntas, es posible que tu hijo tenga un trastorno de conducta.

Si es muy leve, el programa que te voy a presentar puede corregirlo totalmente, si eres constante.

Si se trata de una conducta muy acusada, que se lleva produciendo mucho tiempo y aplicas las estrategias con constancia, el comportamiento del niño mejorará mucho, aunque no desaparezca del todo.

Sin embargo, si tu hijo presenta un trastorno de conducta que se te escapa de las manos, debes acudir a un profesional. Es necesario averiguar la causa para ayudar al niño.

3. Si quieres que funcione, ten en cuenta lo siguiente:

trastorno de conducta y reflexion

  1. Si deseas que el comportamiento de tu hijo mejore, haz una reflexión previa sobre tu forma de ser, no sólo con él, si no en general.
  2. ¿Te resulta difícil controlar tus emociones?. Si es así quizá te suponga un reto ayudar a tu hijo a controlar las suyas.
  3. Es interesante también que reflexiones sobre tu carácter. Recuerda que eres el modelo de tu hijo:
    1. ¿Te exaltas con facilidad perdiendo los papeles?
    2. ¿Tienes paciencia con los demás y con él?.
    3. ¿Eres mandón?…

Te propongo realizar dos sencillos test. El primero para saber si eres impulsivo. El segundo para conocer tu carácter

Tendrás una primera aproximación sobre tu forma de ser que te ayudará.

Aquí tienes el enlace del primero:  ¿Eres muy impulsivo?

El segundo: ¿Cómo es tu carácter?

Recuerda: Que tu hijo aprenda a portarse mejor no depende sólo de él. También depende de ti.

Si crees que no te resultará fácil cambiar tu forma de actuar, consulta con un profesional. Te ayudará

4. Cómo mejorar la conducta del niño:

El programa de Barkley, (2014), consta de 8 pasos.

En esta entrada te detallaré el primero y te explicaré cómo ponerlo en práctica. Lee con atención pues debes hacerlo bien para que funciones

Sigue las indicaciones fielmente:

  1. Comienza en el orden que te presento.
  2. No te saltes ningún paso, no los mezcles ni apliques varios a la vez.
  3. Para que el trastorno de conducta mejore, es imprescindible que seas constante.
  4. Antes de decidir aplicarlo, lee hasta el final. Si crees que no podrás, no lo inicies. Si comienzas y abandonas por cansancio, lo más probable es que el mal comportamiento se agrave.
  5. No apliques el siguiente paso hasta que veas que el niño ha afianzado el que has puesto en marcha.
  6. Cada uno de los pasos te ocupará al menos una semana. Es lo que tarda el cerebro en aprender una nueva conducta.

El programa se basa en el supuesto siguiente:

el trastorno de conducta rompe la armonia familiar

  • El niño con un trastorno de conducta altera la armonía familiar.
  • Por lo que recibe feddback negativo constante, tanto en casa como en el colegio.
  • Sus padres pierden a menudo la paciencia con él, recurriendo a los castigos o gritando para desahogarse.
  • Llega un momento en que la relación padres- hijo es complicada. Se enfría.
  • El niño cada vez se porta peor pues se ha dado cuenta de que su comportamiento le permite salirse con la suya.

Tu forma de actuar con él no te funciona. Ya ves que así el niño no se porta mejor. Al contrario.

El objetivo del programa es:

  • Recuperar la buena relación con el niño dando atención a su buen comportamiento.
  • Volver a tener el control sobre la conducta del niño con tu atención.

atención y trastorno de conducta

Recuerda: la atención que el niño recibe de ti, es tu arma más poderosa. 

El mayor deseo de los niños es tener la atención de sus padres. Cuando no consigue su atención positiva, se conforma con la negativa: también es atención.

Al principio puede resultar difícil:

  • Debes cambiar tu forma de actuar.
  • Y el niño se ha acostumbrado a portarse mal y a desafiarte.

Si tienes en cuenta los pasos y eres constante, tendrás buenos resultados.

5. Puesta en práctica:

Paso 1: Préstale atención.

Todos los hijos necesitan sentir la aprobación de sus padres, su mirada de cariño, su aceptación. El niño con un trastorno de conducta también.

Sin embargo su mal comportamiento provoca regañinas continuas, malas palabras, incluso ironías….

Llega un momento en que se acostumbra a esta situación y no espera volver a contar con la aprobación de sus padres.

Si este es tu caso debes saber:

  • Puede producirse un importante distanciamiento entre los dos difícil de arreglar.
  • Has perdido una de las armas más poderosas para cambiar la conducta de tu hijo: tu atención positiva.

Por muy grave que sea su comportamiento, hay momentos en los que está tranquilo. Encuéntralos.

Cómo hacerlo:

Dedícale un tiempo especial sólo para él.

Conseguirás:

  • Darte cuenta de la influencia que tu forma de actuar tiene en el niño.
  • Te ayudará a reconocer su buen comportamiento y a ignorar el malo.
  • Disfrutarás de nuevo de los momentos que pasáis juntos.
  • Se curarán las heridas producidas por los conflictos continuos.
  • Si el trastorno de conducta no es grave, su comportamiento mejorará.

Secuencia:

Aunque tenga trastorno de conducta, necesita tu atención

  1. Dedícale al menos unos 15 ó 20 minutos al día. Un tiempo dedicado sólo a jugar,  (con adolescentes también funciona).
  2. Elige un momento en que el niño esté jugando en algo que sabes le gusta.
  3. Siéntate cerca de él y observa lo que hace.
  4. Toma nota:
    1. ¿Qué está haciendo?. ¿Cuánto tiempo le dedica?.
    2. ¿Se trata de una actividad espontánea o de algo que dejó anteriormente?.
    3. ¿El juego tiene un objetivo o es tan solo para divertirse?.
    4. ¿Está concentrado en el juego?.
    5. ¿Improvisa o reflexiona sobre su actuación?.
    6. Resiste la tentación de preguntarle. Conseguirás su rechazo. Sólo observa.
  5. Aunque el niño cometa errores, ni un reproche debe salir de tu boca. Se pondrá a la defensiva.
  6. Empieza a hacer comentarios simples y positivos, actuando con naturalidad:
    1. Lo bien que lo está haciendo.
    2. Que te sientes orgulloso de ver lo bueno que es en esa actividad o de lo mucho que se concentra en ella.
  7. Cuando lo haga bien, haz comentarios positivos. Aunque no te guste el juego. Si está jugando a la play, puedes decirle algo como:
    1. “¡Qué bueno!, me has impresionado.
    2. ¡Es fantástico lo bien que se te dan este tipo de juegos!.  (aunque te parezcan juegos absurdos, pon atención pues el niño está utilizando muchos recursos que tal vez no sabías tenía desarrollados)
  8. Después de 15 ó 20 minutos, dile lo mucho que has disfrutado de estar a su lado. Que te gustaría dedicarle “un tiempo especial” cada día.
  9. Al principio dedica al menos cinco días en semana para tener este “tiempo especial” con él. A medida que vuestra relación mejora, puedes reducirlo a tres o cuatro días por semana.
  10. Ten un cuadernillo a mano durante la primera semana para ir anotando lo que sucede en ese tiempo de dedicación:
    1. ¿Qué hicisteis?.
    2. ¿Cuál fue la reacción del niño?.
    3. Anota cualquier cambio que se produzca en vuestra relación a lo largo del día.

¿Cómo encontrar el mejor momento?.

  • Debe ser un momento en el que estés tranquilo y puedas dedicarle ese tiempo.
  • Intenta que no estén sus hermanos. Tu atención debe ser sólo para él.
  • Si esto es difícil, pide ayuda, si eres su padre, a su madre y viceversa.
  • Quizá puedas pedir ayuda a un amigo o amiga.

Así te asegurarás de tener tiempo para él.

Merece la pena cualquier esfuerzo. Es mucho lo que puedes conseguir.

6. Cosas que pueden ocurrir.

  • El niño con un trastorno de conducta está acostumbrado al feedback negativo. Se ha dado cuenta de que a menudo cedes a lo que pretende, por cansancio.
  • Por eso cada vez se porta peor, porque consigue lo quiere.
  • Lo más probable es que te hayas acostumbrado a criticarle y a perder la paciencia con él. No te extrañes de que no acepte tu presencia o que se ponga a la defensiva.
  • Incluso puede portarse muy mal cuando pongas en práctica el primer paso.

¡No desfallezcas ahora!.¡ Continúa sin venirte abajo!. Si lo haces:

  • Sin criticarle.
  • Sin tomar el mando del juego.
  • Alabando su forma de actuar, aunque cometa errores.

Conseguirás que vuelva a apreciar la atención que le das. ¡Volverás a tener el control!

 7. Qué puedes hacer si cuando quieres acercarte a él, no te acepta.

  • Dedícale sólo un minuto o dos de tu atención especial.
  • Acércate a él y sólo observa lo que hace con toda tu atención puesta en él.
  • Si te provoca, mira hacia otro lado sin decir nada durante un rato. Se trata de que no tenga tu atención. Se dará cuenta.
  • Verás cómo poco a poco irá apreciando el tiempo que le dedicas y dejará de provocarte.
  • Si su comportamiento es muy malo, dile que el tiempo de atención especial se ha acabado y sal de la estancia.

No te voy a engañar. No será fácil. Pero merece la pena que no desfallezcas porque conseguirás lo que te propones.

8. Ejemplos de comentarios que puedes hacer a la actividad del niño.

Quizá te resulte difícil encontrar los comentarios adecuados cuando te acerques al niño, teniendo en cuenta que no debes preguntar.

Las siguientes ideas te ayudarán a transformar las preguntas en frases:

Pregunta: ¿Qué estás haciendo?.

Lo que puedes decir: “No entiendo qué está pasando aquí, pero parece interesante”.

En lugar de: ¿por qué lo haces de esta manera?.

Cámbialo por: ¡Caramba!. Qué forma más inteligente de hacer esto.

Si quieres decir: ¿Cómo se supone que funciona esto?

La alternativa puede ser: ¿Sabes?. Tengo verdadera curiosidad de ver cómo funciona esto cuando esté acabado.

Barkley, (2014). pag. 123

9. Qué hacer si dedicarle un tiempo especial provoca los celos de un hermano.

La solución es tener eses tiempo especial con cada uno. No caigas en la tentación de hacer esto con los dos juntos. Sólo aumentará la rivalidad entre ellos.

Hoy terminamos aquí. Si te animas a ponerlo en práctica, vuelve a leer todo con atención y anota las ideas.

Si tienes dudas o alguna cosa te sale mal, puedes consultarme. Te orientaré con gusto

En la próxima entrada te presentaré el siguiente paso. Ten paciencia, también te hablaré de cómo poner castigos que funcionan. Pero antes recupera el poder de tu atención positiva

Fuentes Consultadas:

Barkley R. A, (2014). Hijos Desafiantes y Rebeldes. Consejos para recuperar el afecto y lograr una mejor relación con su hijo. Barcelona: Paidós

Autora: Inés Hijosa Lorenzo 

Inés Hijosa

Pedagoga especializada en Dificultades de Aprendizaje.

Licenciada en Ciencias de la Educación.

Máster en Psicopatología del Lenguaje.

Máster en Educación Superior

Colegiada nº: 47699

correo:mihijosa@gmail.com

telf: 607265044



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